Ir al contenido principal

Entradas

Entrada destacada

La vuelta del malón

Lo pude ver en persona, al igual que a Sin pan y sin trabajo, de De la Cárcova, que está en la pared perpendicular, en la sala 24.
 Ya se ha dicho todo, no voy a ser original, pero necesito contar lo qué sentí al tenerlo enfrente.

 Es el regreso triunfal de una batalla, hay heridos, hay adrenalina hasta en los ojos del caballo del cacique. Pero el botín dice que ganamos, que le ganamos a la soldadera de Alsina y a sus curas, porque venimos blandiendo sus cachivaches litúrgicos. Ironía de la historia, los despojadores han sido despojados y alzamos la cruz como una hinchada blande los trapos del rival. Por allá un compañero convierte en boleadora un inciensario. Venimos por el barro a los gritos, felices bajo la tormenta.
  No sabría acomodar a la cautiva, a la nueva india blanca de la que se hizo la tribu. Es el siglo XXI y ahora suena a trata, aunque allá era el XIX y las personas se traficaban de ida y vuelta, y no parece más víctima la mujer desnuda que todos los indios que se ven…
Entradas recientes

Tanito

Hay un señor de mi barrio que me da lástima. Qué sentimiento ambiguo ese, aunque más bien se tiene a la lástima como una de las formas del desprecio. Te tengo lástima, me das lástima, sólo siento lástima por vos. Pero yo no desprecio a ese señor, no lo menoscabo, no le quito ninguna dignidad. Sólo me embarga cierta tristeza al verlo, me da lástima.
  Hoy es otoño y a las cuatro de la tarde esperaba yoel 591, que según la app iba a llegar en cinco minutos. Y venía el hombre, bajando la cuesta, proyectando por delante una sombra larga.
 No sé nada de él, y a la vez algo sé, es un petiso de la baja italia. Hay un caoba tapando las canas de su pelo corto y débil, de un pelo apenas encrespado, coquetería que me resulta extraña para un tanito siciliano de más de 60. Ropa enorme, campera amplia, pantalones anchos. Lentes marronáceos también, a lo Nicola Di Bari (¿será di Bari?); lo vi de frente cuando giró para esperar, más allá, el mismo colectivo.
  Pasó delante de mí, bajó la loma tirando d…

Cansados de llevarnos puestos

¿Por qué estoy tan cansado? Me lo pregunto a cada rato, cansado del cansancio que me persigue sin descanso. ¿Qué hice, para semejante fatiga? No hombreé bolsas, no piqué piedras, ni cavé zanjas, ni coseché papas. Si hasta trabajo sentado; tomo colectivos en horarios y zonas en las que puedo sentarme, estoy sentado en casa, estoy sentado en el trabajo. Mi vieja en la peluquería ha estado 10 horas de pie y yo acá, dele sentarme. ¿Será alguna enfermedad, un parásito, ya me oxidó el oxígeno? En este autodiagnóstico, y ya descartada la ausencia de vitaminas y la posibilidad de una anemia, me meto obligado en el turbulento mundo de lo anímico. El Ser, tengo cansado. Como dijo un personaje de Osvaldo Soriano: estoy cansado de llevarme puesto. La argentinidad cansa, es una armadura de plomo, un yeso que cubre todo el cuerpo, un relleno de bulones que hacen a Argentina una patria muy difícil de cargar. Lo mismo que te hace amar el país, te hace odiarlo hasta la náusea; está lleno de gente hermo…

Los mortífagos

En Las reliquias de la Muerte los tres héroes intentan encontrar las siete partes en que El Señor Oscuro dividió su ser, los horrocruxes; cada uno debe ser hallado y destruido, sin que sea sencilla ni una acción ni la otra. Lord Voldemort dividió siete pedazos de su alma en sendos objetos, hechizo cuyo peaje fue cargarse a siete personas. Así, la total aniquilación de Quien No puede ser Nombrado, dependerá de la destrucción previa de esas cosas impregnadas de mala onda.  Mientras el trío de oro se hace de cada objeto y trata de romperlo, los mortífagos se han apoderado del Ministerio. Desde esa cumbre del poder mágico los malos inician una purga masiva, tratando de borrar de la faz de la tierra tanto a los de sangre impura como a los sediciosos que juegan para el bando del bien. Ni Hermione ni Harry están particularmente preocupados por esa casa de brujas, la una porque su padres muggles ya ni la recuerdan (les mandó el hechizo Obliviate y hasta desapareció de sus fotos), el otro por…

Maniqueísmo de campaña

Rara vez los villanos tienen (o tenemos) conciencia de sí. Será por eso que los malos de las películas nos parecen tan atractivos, su sensualidad no es tanto por sus ceñidos trajes de látex o su fino y oportuno sarcasmo, sino por esa admisión fanática de estar del lado del mal. Los guionistas, que necesitan mantener nuestra credulidad, se han ido corriendo de ese maniqueísmo, de ese blanco o negro muy propio del cómic, para traernos personajes buenos y malos con sus escalas de grises, haciéndonos pivotear con nuestra empatía, aunque finalmente tenga que quedarse con el héroe. Fuera de la ficción (siempre me pregunto si hay un afuera de la ficción, si de verdad hay una frontera que se traspone para quedar fuera de algún relato), la que es clara es la maldad, pero se encarna en portadores que se creen sanos. La astucia de la maldad es aparentar que no existe, o que, de existir, es tan inherente al género humano como el lenguaje. Es natural, hace al sentido común. Nadie hace lo que no l…

Formas de escapar a lo demasiado

Una de las primeras escenas, en el traslado a la pantalla de "Harry Potter y la Piedra Filosofal", es la de la carta de Hogwarts. El niño mago encontró el sobre lacrado entre la correspondencia que iba a entregar al Tío Vernon esa mañana, pero antes de poder siquiera agarrarla, el primo Dudley se la escamoteó, haciendo todo un escándalo, le resultaba demasiado extraño que el huerfanito recibiera correo. Después Vernon se encargaría de destruir esa carta, con el contenido que ya bien conocía por antecedentes familiares. Pero las lechuzas de la escuela son persistentes, y no abandonarían la misión hasta que Harry leyera el mensaje de la dirección. Así que los plumíferos empezaron a amontonarse en torno de esa vivienda, en el número 4 de Privet Drive, después de meter cada uno su copia del sobre por donde cupiera.  Unos minutos después, resulta desesperante que el boludo de Harry no pueda agarrar una carta, sobre todo el domingo, cuando las lechuzas hicieron entrar una marea de …

Astronomía

El gobierno que tenemos está hecho de materia oscura, es un agujero negro, con tanta gravedad que nos quita hasta la luz.
 El gobierno que tuvimos reaparece cada tanto y rediseña las elipsis de todos los planetas existentes, los asteroides y la chatarra espacial que vaga por el espacio.
 El gobierno que tendremos va a necesitar de la fuerza de una supernova para dibujar de otra manera el orden cósmico, para desarreglar lo que quieren dejar así.

 En tanto, recién se fue Abril, no el mes, una chica. Las cosas están terribles por aquí abajo, para ella y para mí, para muchos, querido sol, Abril me contó de algunos de sus problemas, yo no le conté de los míos, porque era hora de que ella cuente, en estos días hago lo posible por escuchar. Pero hay que ver el coraje que tenemos para seguir adelante, para sonreír pese a que los astros están empeñados en armarnos coreografías horrendas.

 Estamos hechos del mismo material que formó el universo; soy Jorge, pero podría haber sido una mota de p…

17/10

Decirse católico es decir nada Yo lo fui, y estaba convencido de que el bien estaba en el catolicismo. Pero después conocí personas ateas con eso que yo consideraba “sensibilidad cristiana”, así como había conocido a gente con todo el rótulo de Católicos Apostólicos y Romanos que eran un canto a la hipocresía, terribles soretes que se persignaban y comulgaban todos los domingos. Cada uno se cuelga una cocarda, un gafete que supuestamente lo identifica Vegano, Marxista, Feminista, Monógamo, Melómano, Dipsómano, Misántropo, Hedonista, Guevarista, Ebanista, Evasor, Censor, Cuentapropísta, Licenciado en Comunicación, psiquiátrico, onanista, fisicoculturista, ascensorista, cartero, partera, abortera, carnívoro, frugívoro, heterosexual, papanatas, voluntarioso, haragán. Nos definen los actos, el todo, la suma de las acciones, la suma de las decisiones, incluyendo las equivocadas. Yo fui un borrego de izquierdas y gorila. Creía del peronismo que era una excusa que abarcaba demasiadas cosaspara ser…