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martes, 13 de agosto de 2013

Putos menos putos y negros más negros.

 Hay transgresión ahora o es de otra época? Murió el rock y nos queda nada más que el pop? Hay vanguardias artísticas, o les construyeron alrededor?

 En varios aspectos vivimos en una sociedad mejor a, por ejemplo, la que teníamos hace 30 años. La remanida pero cierta ampliación de derechos, nos tenía que conducir a constituirnos en una sociedad más feliz. Y esa mayor felicidad se corresponderá con una menor necesidad de ruptura con un orden menos represivo.
  Pienso en esto después de darme cuenta de que los putos son menos putos. Me explico rapidito: en la sociedad argentina, esta donde se ha consagrado el matrimonio igualitario, donde la libertad e igualdad de géneros es a todas luces una conquista que nos beneficia de manera colectiva, en esta sociedad de ahora nos resultaría impertinente el humor de un Olmedo o de un Gianola, que en los '80 y '90 remedaban a los gays con pañuelito de costado, quebrando la muñeca y exagerando su homosexualidad. Creo que si bien eran caricaturas (por definición deformantes y groseras), se correspondían con una cultura represiva que obligaba a los homosexuales a exagerar de algún modo su condición, mecanismo para transgredir un concepto impuesto de normalidad, para dar un cachetazo a la idea colectiva de lo moralmente aceptable, diciendo acá estamos, respirando tu mismo aire.
   Hoy, al menos en los centros urbanos, los homosexuales son lo que son, nada más y nada menos que personas. Hablan normal, visten normal, tienen sexo en la intimidad como cualquiera, pueden casarse y -todavía con la necesidad de algún disimulo- adoptar un pibe. Y hasta me resulta discriminatorio hablar de ellos en tercera persona. Porque sería imposible imaginar este mismo pensamiento aplicado a "descendientes de italianos" o "petisos". Pero la historia de cada grupo es diferente, y en este han habido represiones, censura, cárceles, tortura y muerte. Como los judíos, discapacitados y gitanos, han padecido los campos de concentración en todo el mundo. Cuántos se casaron con el sexo opuesto para esconder la verdad.
 Pero también noto que, mientras esto pasa, muchos negros tienen que amanerar su negritud. El uniforme de gorrita roja, camperota hasta las pantorrillas y modales "latinos" o choreados del hip hop, son la expresión transgresora para con la sociedad blanca que los ve como peligrosos cuando deambulan por sus calles. Como la tez suele coincidir con la posición socio-económica, sería bueno ver cómo ampliamos derechos para ese lado.
 No se qué les pasa a los indios, porque afortunadamente se quedan afuera, allende la zanja de Alsina.