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jueves, 28 de octubre de 2010

Murió Nestor.


como aun no lo enterraron, dejaré los discursos laudatorios (los sinceros y los hipócritas) para el collar completo de la política y la farándula.
Es una cagada que se haya muerto este hombre. Ha sido el motor de la discusión política de los últimos tiempos y concretó en poco tiempo las aspiraciones que parecían utopías de mucha gente.
Creo que la enorme cuestión en este día será aprender a reposicionarnos en la cancha, ya que contamos con un jugador menos. El rival lo sabe y se viene con todo, hambriento de nuestras redes.
Sería un error, como creo que se insinuó anoche en 678, circunscribir este proyecto a los peronistas. Privatizarlo en una estructura con historia de traiciones y oportunismo. Cierto que también una historia de militancia y de conquistas sociales. Pero el tema es Duhalde y son los otros. Ahora que murió un dirigente que batalló ahí adentro por arrebatarles el espacio imagino a más de uno cruzando la calle con total descaro.
Admitidos los enormes valores de Néstor Kirchner, a la hora de señalar defectos, debería constar que abandonó la llamada transversalidad para concentrarse en dominar la estructura pejotista y, en algunos casos, aliar figuras progresistas (Raimundi, Sabatella, etc) pero sin dotar a esa estructura ampliada, de un mecanismo democrático que construya segundas líneas medianamente autónomas. Era el líder cuasi imprescindible, en una lid (o conjunto de batallas) demasiado grande como para que resultara simple sostenerla. Él tenía la iniciativa, una buena iniciativa, la lanzaba desde un acto y esperaba el contraataque. Después jugaban los peones Aníbal, Randazzo y 678 y Víctor Hugo en lo mediático, a librar la enorme guerra comunicacional.
Parece que hablara como si Cristina no existiese. Sí que es una buena presidenta, a la que no le falta inteligencia y firmeza. Pero debe reconocerse que el tejido político correspondía a Néstor, una especie de araña que tejía la tela de lo que llanamos kirchnerismo.
Al contrario de lo que dice el hijo de puta de Fraga Cristina tiene la oportunidad de cambiar el rumbo, para exactamente el lado opuesto. Profundizarlo, solidificarlo en alianza con el mismísimo pueblo, saltear las barreras del partidismo para enfocarse ecuménicamente en la construcción de nuestro propio modelo de socialismo latinoamericano, esta expresión que empieza a circular para definir a Lula, a Evo y a Rafael Correa. Con distintos matices, nuestros compañeros de barco enfrentan monstruos parecidos que dicen lo mismo desde la propiedad de los medios y también conspiran.
Yo digo de nuevo "acá estoy". Lo dije en Semana Santa, en Villa Martelli, en la asamblea de la Plaza Italia, cuando Néstor cambió la Corte en los primeros días, cuando hubo que pelear la Ley de Medios y tantas veces. Acá estoy. Quisiera primero que no me vuelvan a cagar. Segundo saber encontrar el camino de participación que lo impida esta vez.
Para decir con toda la boca: neoliberalismo nunca más.

Jorge Köstinger

1 comentario:

El Gaucho Santillán dijo...

Noelibercagadurismo nunca mas.

Espero que le vaya bien a esta mujer. me da pena. Espero que Capitanich y Fernandez la defiendan.

Un abrazo