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Decepticons

 Sentimiento pelotudo la Decepción.

A veces me decepciono de personas, instituciones o series de televisión, pero no les digo nada porque la culpa de estar decepcionado es pura y totalmente del decepcionado, no del decepcionador.
Yo mismo soy una persona basta decepcionante, pero no puedo hacerme cargo del lugar en el que me quieran poner. Y muchas veces lo hago a propósito. Jodansé.
Así que nunca diré "me decepcionaste", porque sería reconocer un error de cálculo, una sobrevaloración, una burbuja bursátil, la percepción corregida y aumentada de personas y de cosas, distorsión que un día nos explota en la cara.

  Ya Séneca en su trabajo Sobre la Ira descubrió que uno de los motivos principales de la misma es el optimismo. Uno conoce la realidad de las personas y de la sociedad, lo sabe empíricamente, tiene pruebas, documentos, pero va y se hace ilusión de que todo sea diferente, va y se enoja por el camino que los sueños prometieron a sus ansias, proyecta sobre el coso o la cosa una utopía que se desvanece en el aire y va puteando en el proceso de caer a tierra
 Es como si uno no pudiera hacer foco, y en lugar de arreglarlo en la propia cámara, tocando los comandos para mejorar la captura, fuera a trompear al perro por salir borroso. No es el perro, es nuestra distorsión en la idea de distancia.
 Así que resisto la tentación de agarrar un par de estudiantes y decirles que me siento decepcionado. Tendrían igual derecho de alzar los hombros con cara de me chupa un huevo como el que puede tener alguien a quien le diga que lo soñé. Ah, mirá, te decepcioné, ah, mirá, soñaste conmigo, qué loco.

Cuando escribo estas cosas alguna gente cree que soy un triste,
lamento decepcionarles, soy un cago de risa, pero atento a la realidad.

Suena Pastoral







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