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Y en el culo se meterán el Jarabe del Olvido, ahora y siempre


Resultado de imagen para esmaNo se puede olvidar la picana en las encías, en la concha, en los huevos, la corriente pasando por todo el cuerpo no se olvida.


No se puede olvidar parir en una celda y que se lleven el bebé, se lleven a tu hijo todavía mojado de líquido amniótico, se lo lleven para la casa de unos militares estériles, con su identidad tirada junto a la placenta, cómo lo vas a olvidar.

Como no se puede olvidar que tu hijo no vuelva, que preguntes y nadie sepa, no se puede olvidar la convicción desesperante que no se lo tragó la tierra y sin embargo no está, ni muerto ni vivo.

Los judíos no olvidan la Shoá, los palestinos no olvidan la Naqba, los armenios no se olvidan de lo que les hicieron los turcos.

Tal vez se pueda olvidar que te haya mordido un cocodrilo, pero es imposible olvidar que el dolor más intenso, la crueldad más desaforada, la maldad más creativa venga de otro ser humano, y mucho menos si ese humano hablaba tu idioma, gritaba los mismos goles, si no era un invasor, si había personas contentas por el tormento que te infligían.

No se pueden olvidar los gritos en la celda de al lado, ni el compañero que no aguanta más, ni el que era un timbre de voz en la oscuridad, el que te dejó un mensaje por si vos contabas el cuento; cómo te vas a olvidar de la cara del que le sacaron un nombre, del que al borde de la muerte, en el fondo de una mente llena de tortura, acorralado por los hombres perro buscó en su invadido interior el dato más vencido, con la esperanza de que el aludido ya esté lejos, la injusta culpa del sobreviviente.

No se puede y no se debe, los elementos del juego siniestro siguen acá, los tipos siguen acá, nos meten a uno en el bosque, prometen soltar a Astiz, los jefes de aquellos asesinos formaron partidos y ganaron elecciones, bailan en los balcones.

Pero no contaban con nuestra astucia, mantenemos viva la memoria. Viven las madres, viven las abuelas, viven los hermanos, viven los amigos para caminar el recuerdo, viven y engendran pibes y pibas que se suman a la marcha, que pintan mariposas, que llevan la memoria hacia adelante en esta línea de tiempo, pasan y pasarán la antorcha de lo que no debe ser olvidado.

Comentarios

Vale W. ha dicho que…
Nosotros mismos éramos pequeños en ese momento y a través de esa memoria podemos sentir todo lo que escribiste y pasar el mensaje a las nuevas generaciones...no..no podrán...nos vemos en la marcha.
Mónica Vecchio ha dicho que…
Gracias por poner en las palabras justas mi pensar, y estoy segura, el de muchos más.
Mónica Vecchio

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