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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Catarsis, pido perdón.

Bueno, es oficial, ya me cansé. Me tienen los huevos como dos fititos con el epíteto supuestamente despectivo y denigratorio de "pseudointelectual".
¿Qué mierda vendría a ser un pseudointelectual? Antes, ¿qué es un intelectual?, ¿qué consideran, los que me baten pseudo que son los intelectuales posta? ¿Hay que tener un libro editado?, ¿te tiene que hacer el prólogo Slavoj Žižek? Citame intelectuales, dale. Beatriz Sarlo, bien, quién más. 

Pareciera haber un lugar sagrado en donde habitan unos Seres Superiores hechos de cerebro ante los que deben rendirse las ideas de las personas comunes. Si eso son los intelectuales, yo no lo soy, no me creo más que nadie; no tengo talento para elaborar grandes teorías, así que me conformo con algunos pensamientos sueltos que vierto por aquí y por allá, tratando de escribirlos lo mejor que puedo, aunque sepa que en el fondo son generalizaciones infundadas e interpretaciones caprichosas.
Una vez me dijo Eduardo Galeano (sí, forro, a mí en persona me lo dijo, andá a buscarla al ángulo) que se imaginaba a los intelectuales como seres monstruosos, todo cabeza, sin miembros, ni sexo, ni dolores corporales. No, no soy yo.

Pero nunca me falta el pelotudo que (nunca de frente) desliza algún comentario sobre lo que digo o pienso, usando el término pseudointelectual. Me la soban, pero me cansé de la impunidad de andar tirando palabras ridículas. Sobre todo cuando son contra mí.

En general, el que va a su muro y dice "algunos pseudointelectuales que no comprenden" (ilguinis psidintilictilis qui ni quimprindin) se ubican en corrientes del pensamiento sedicentes populares, que ven en los que la piensan mucho como unos inútiles contra revolucionarios de la Unión Democrática. Y yo le digo (a uno solo, paso al singular): aguantá, reencarnación de Evita eructando mortadela de oferta, si los que nos cuestionamos tus enjuagues somos una miserable minoría, la revolución va sola, bancate putear a Massa y después votarlo, cosa que yo no voy a hacer pero me pasó con el manco.

Ahora que lo pienso, sí soy intelectual. Esto mismo que escribo está escrito desde el intelecto. Puede gustar más o menos, pero lo que tipean mis dedos no me llega del colon, ni del glande, ni de los riñones, viene de mi pobre y deslucida mente.
El Negro Álvarez también es un intelectual. O con qué redacta los chistes. 
El que escribe carteles del horario de atención también es un intelectual.
Es decir, no todos cavamos zanjas. Por ahí usamos el marulo y lo usamos para cosas.
Perdooón manos callosas de la labrar la tierra, perdoooón por despreciar al pueblo y encerrarme en una torre de cristal desde donde elaborar conceptos que no sirven para nada.
Seguí tu camino, no me des pelota, andá a construir barricadas, vos que sos tan valiente.

Pero pensá antes de hablar, pelotudo, no te das cuenta de que parecés pseudointelectual.

Capítulo aparte para el término culturoso. Eso lo dicen los que no les gusta leer y se creen puro instinto. Sí, claro, cómo no.

Y un capítulo final (algún día voy a editar un libro por editorial Dunken y se van a arrepentir) para los que van a las redes a sacudir tiros por elevación. "Leí por ahí", decí a quién se lo leíste, pejerto, comentale abajo donde dice comentar y bancate el pijazo.

Gracias, buenas noches.

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