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lunes, 25 de abril de 2016

Viajeros en el tiempo (Crónica Gatuna I)

Me convertí en lo que siempre desprecié, un comentador de las actividades de su gato. Será su magnetismo, la sabiduría ancestral aparente, su autonomía, qué se yo, se ha escrito más sobre los gatos domésticos que sobre la lluvia. Ambas son pulsiones irrefrenables, parece.
 A las 24 hs ya entendió la idea de mear y cagar en las piedritas,es un alivio. Mi preocupación ahora es que no se coma a los peces. Por las dudas, en esta primera mañana en que Chaplin y los peces estarán juntos (y espero que no unos dentro del otro), dejé un pesado libro de inglés y arriba la plancha con su caja que me donó mi madre, todo sobre una reja con la que inicialmente prometí protegerlos, pero no creí que fuera a alcanzar.  Vale consignar que la reja era el entrepiso de la jaula de un hamster que falleció hace ya mucho.
 Por ahora, este amasijo de pelos negros prefiere estar cerca de la ventana del comedor adonde da el sol de la tarde. Ahí también está el ficus que nunca crece y que ahora nunca crecerá, porque a Chaplin se le da por acostarse encima.
Anoche ya no hizo escándalo. La anterior se puso a maullar fuerte a eso de las 3 am. Yo recorría el departamento en calzoncillos preguntándole qué quería, le hacía un multiple choice: agua? comida? mimos? qué mierda querés, gato. Y no era nada de eso, el negro quería eso que le estaba dando, atención, aunque él hubiera preferido que juguemos de nuevo con la cinta aisladora.
  Ya son varias las veces en que se trepa volando a mi cama, se encarama a mi hombro (duermo de costado) y me toca la cara con su mano afelpada y pinchuda. Hey, hey, despertate.
  Tengo muy en claro que se está adueñando de mí. Son los gatos los que nos obligan a subir sus fotos, nuestro perfil de facebook pasa a ser el de él, lo he visto muchas veces pero no me había tocado protagonizar el mecanismo de sumisión.
 No se por qué creo que este es un fenómeno contemporáneo. No recuerdo que esto pasara cuando era chico.
O será que en mi niñez no conocía personas solas y los gatos eran componentes enigmáticos de familias grandes que se entremezclaban los domingos con asados o ravioles, que tenían gato como tenían perro atado en el fondo como tenían pajaritos en sus jaulas.
De golpe siento que mi gato y yo somos pasajeros de una nave que aterrizó en el futuro.

martes, 19 de abril de 2016

No serás adoptado?

¿No seré adoptado?
Muchas personas se lo han preguntado. Porque algo en la historia personal no termina de cerrar, hay una versión oficial que se da de patadas con ciertos detalles, no hay fotos de la mamá embarazada o del papá pintando una cuna, y cada vez que salió el tema de las circunstancias del nacimiento, aparece una generalidad y sistemáticamente la conversación dispara para otro lado, tampoco hay madre con bombo en las fotos de los parientes.
Si estás rondando los 40 y la pregunta te asaltó más de una vez, posiblemente se habrá completado con esta otra: ¿seré hijo de desaparecidos? Porque ya debés saber que un grupo de abuelas, las Abuelas de Plaza de Mayo, están buscando a los hijos de sus hijos desde hace mucho.
Pero es posible que las odies, que hayas aprendido a odiarlas, que en casa se las nombre como “esas viejas de mierda”. Si voy acertando, posiblemente no sea casualidad.
¿Alguno de tus padres ha sido parte de las fuerzas armadas o de seguridad? ¿Han tenido o tienen amigos en esas fuerzas? Claro que eso no es un requisito para que hayas sido un niño o una niña de los apropiados; hay muchos casos en los que los padres adoptivos fueron civiles sin participación directa en los mecanismos de la dictadura. Pero sí se sabe que los padres que adoptan en un marco de legalidad, suelen contar muy claramente el origen a sus hijos “del corazón”.
¿Naciste entre 1975 y 1980? Podés ser uno de los nietos que se tratan de encontrar. No te pido que disipes la duda para conformar a una señora viejita que te espera para contarte tu verdadera historia. Ni por los tíos, primos, sobrinos con que te vinculan tus padres biológicos. Hacelo por vos, acercate a que te extraigan la duda, para no morir con ella, para descubrir la verdad o descartar este camino y seguir la búsqueda si esta no llega a ser.
Si te negaron tu historia, te negaron tu identidad, te negaron algo que podría completarte.
Nadie te pide que a partir de lo que resulte, odies a quienes te criaron o declares contra ellos. Eso correrá por tu exclusiva cuenta; la búsqueda de justicia contra los responsables de la Dictadura Cívico Militar va por otro lado, aquí se trata de saber una verdad, que te sirve a vos y le sirve a otros, cierra un círculo perverso de ocultamientos y mentiras.
Vos, nacido entre 1975 y 1980, vos con dudas acerca de tu origen, sos el destinatario de esta carta.
Pero tal vez él/ella no quiere escuchar estos llamados públicos, tal vez es tu papá o tu mamá y ya dice haber sepultado las sospechas que siempre ha tenido, puede que tampoco quiera hablar de las circunstancias de su nacimiento. Harías un gran bien, sería un gran regalo para todo tu entorno que insistas para que se haga la prueba.
Un pinchacito o una gota de saliva para que se acaben las dudas.
Porque la identidad se hereda, y la negación de la identidad también.
Podés visitar la página de www.abuelas.org.ar o comunicarte a CONADI 0800 222 266 234