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lunes, 26 de enero de 2015

Efemérides

Todos los días están vivos y están muertos. Miro el de hoy en la esquina del monitor: 26 de enero. Hoy podría ocurrir un hecho extraordinario, cualquiera, que se inscriba por un tiempo en los días particularmente vivos. Se fundan efemérides en todas partes, todas las casas coleccionan las suyas. Un día como hoy murió papá, hoy fulana hubiera cumplido años, hace 50 bombardeaban la plaza, hace 7 nos casamos, es el día del maestro, hoy hace 12 que trabajo en esta empresa, el bebé cumple 4 meses, Así completamos cada uno de los 365 o 366 días del año. Una yuxtaposición de aniversarios sobrecargan los días, significativos cada uno a su modo para alguien, en la totalidad de los habitantes del mundo. Quedarán afuera los aborígenes, los eremitas, los comatosos.
  Un día vacío para mí, tal vez lleno de significado en el piso de abajo. 
Y la melancolía de que desde los orígenes de nuestros calendarios estamos haciendo esto. Capa sobre capa a través de la tierra. Hojitas con los días.
 Mi privada colección de efemérides se desvanecerá también. Rescatarán algunos durante un tiempo. Después esos días morirán, renaciendo para la gente del futuro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En el estudio de los cuerpos celestes, efemérides es una tabla de valores que da la posición de los objetos astronómicos( desde el sol hasta las supernovas o las galaxias) en el cielo, en un momento dado.
Momentos, como los que mencionas aquí, la diferencia radica que esta posición nos iguala en los desastres. Los días, vacíos o llenos, son nuestros. Nacerán nuevos, permanecerán, se compartirán y hasta se olvidarán. Simple como el abrazo.
Un abrazo.