Buscar este blog

martes, 25 de noviembre de 2014

estatuitas

- Piazzolla era un enano que tocaba el bandoneón- improvisa una madre en el verano de 2126, mientras bucea con su hijo en lo que fue Mar del Plata, una de las muchas ciudades costeras sumergidas bajo el océano. Gracias a los atolones artificiales construidos por el Comité de Gobierno de la Confederación de Repúblicas Socialistas Suramericanas, los puntos geográficos que se corresponden con antiguos asentamientos urbanos, son aora centros de buceo a los que acuden millones de turistas con sus casas flotantes. La madre decide que es tiempo de salir e imparte la orden a su criatura de veintitantos. Ella se eleva en medio del living, y dispone que su departamento les prepare la cena. El niño, mientras tanto, se detiene otro rato escuchando en su escafandra la biografía del músico petiso nacido en la bella Mar Mar del Plata
  Un rato después, madre e ijo comen un souflée de krill con empanadas de lobo marino.  Para superar las discusiones que tuvieron durante la inmersión (que empezaron por si trasladarse a  Río Sobomar o al parque submarino de Trelew, que siguieron -otra vez- por el formato profesional que eligiría y escalaron sin parar toda la tarde) optaron por comunicarse sólo por la red, a través del ipotálamo, la única manera en que la gente no levanta la voz.
 Él apeló al programa de Arqueología que eligió el Comité Profesional para su madre, y cursó la pregunta:
- Pta.:En qué momento las estatuas pasaron a ser del tamaño de los omenajeados (se quitó la hache en 2019)
- Rta: A ppos. del milenio los artistas y los políticos decidieron que las figuras trascendentes deberían ser reescaladas hasta adquirir su dimensión física real, de manera de infundir la creencia que -carentes de supremacías simbólicas- pudieran infundir su ejemplo e inspiración entre los pobladores de las urbes adonde las estatuas se emplazarían. Fin de Rta.
- Pta.2: Y cuántos Piazzollas ubieron después del original.
- Rta.2: Cero Piazzollas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Triste destino nos espera sin inspiración ni ejemplos