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Mostrando entradas de noviembre, 2014

Remos

¿Qué es la tentación? Algo debe decir el diccionario. Está en el padrenuestro, está en la biblia, es una galletita o una manzana, es una mujer o un hombre, es el vuelto equivocado que sostenemos sin guardar.

Creo que la mayoría de las tentaciones son de consumo. Alfajores o culos, y las variantes de unos y otros.

Me asalta una tentación existencialista, así como el existencialismo me tienta de ser parte.
Aparece plasmada en una película que me gusta mucho, como todas las de naufragios, que son todas medio existencialistoides.

Tom Hanks pudo escapar de la isla con su balsa de palos atados con cintas de VHS. Pudo trasponer la fuerza de las mareas, después de haberle buscado la debilidad estadística. Remó, desplegó la vela de plástico en el momento justo, saltó la ola que le escupió la cara. Siguió "camino". Una vez se durmió y Wilson se alejó para siempre.
Cansado de luchar, Tom Hanks se va a entregar al destino, se va a dejar caer sobre la litera balsa, se va a dejar cocinar…

estatuitas

- Piazzolla era un enano que tocaba el bandoneón- improvisa una madre en el verano de 2126, mientras bucea con su hijo en lo que fue Mar del Plata, una de las muchas ciudades costeras sumergidas bajo el océano. Gracias a los atolones artificiales construidos por el Comité de Gobierno de la Confederación de Repúblicas Socialistas Suramericanas, los puntos geográficos que se corresponden con antiguos asentamientos urbanos, son aora centros de buceo a los que acuden millones de turistas con sus casas flotantes. La madre decide que es tiempo de salir e imparte la orden a su criatura de veintitantos. Ella se eleva en medio del living, y dispone que su departamento les prepare la cena. El niño, mientras tanto, se detiene otro rato escuchando en su escafandra la biografía del músico petiso nacido en la bella Mar Mar del Plata   Un rato después, madre e ijo comen un souflée de krill con empanadas de lobo marino.  Para superar las discusiones que tuvieron durante la inmersión (que empezaron p…

Entrevista selfie.

- ¿Qué opinión te merece el oficialismo?

Se puede tener un gobierno malo y un oficialismo bueno y se puede tener un gobierno bueno y un oficialismo malo.    Un mal gobierno podría contar con un oficialismo que admita errores e intente rectificar el rumbo trazado. Creo que es más esperable en gestiones encaradas por coaliciones, con ejemplos en Uruguay, en Chile o en el modelo pentapartidario italiano, donde las vertientes minoritarias pueden ejercer una voz crítica respecto de la que ocupa la centralidad del poder político. Te voy a decir algo audaz: de alguna manera el gobierno de la Alianza (1999-2001) fue un ensayo de ese mecanismo. Con la salvedad de que esas posturas no decantaron como reposicionamientos o cambios hacia adentro, sino como rupturas casi escandalosas, como la de Terragno primero y la renuncia del vicepresidente Chacho Álvarez mas adelante.  Por otro lado, creo que los gobiernos de esta década son, han sido, un tanto mejores que su oficialismo. Creo que en buena medida…

Rula

Primera docena,  segunda docena,  tercera docena, pares, nones,  negros, colorados,  mayores, menores.  Pleno, semipleno,  cuadro, calle.
Cómo estás, deja de ser la pregunta pertinente.  Depende el color, depende de si estoy jugando.  Depende la suerte, depende la racha, depende la mano, depende la apuesta. Puedo responder que bien,  en los intervalos.
Podría callarme para siempre, desactivarme para todos, para uno y para mí.
 Podría también hablar hasta quedarme mudo, o seguir escribiendo hasta quedar sin dedos, ni vista. Llevar mis parpadeos por el código morse, codificar mis pedos. 
Me pregunto por qué, por qué puedo ser así de binario. Cero uno cero. Hay un mas allá de la comunicación en donde todo lo que queda por decir ya ha sido dicho y sólo resta el entretenimiento de la recreación o la inutilidad del cover ? Qué querré decir?
El burdel de las almas promiscuas
que se huelen el culo como perros
que buscan su tal para cual

Se exhiben desnudos, los cuerpos de las almas,
se contonean
revolean lecturas y discos,
cogen las almas como perros
se abotonan y encadenan
en el borde del universo.

Después se visten y se van,
y aquí no ha pasado nada.
Pero se recuerdan cuando llueve,
aúllan se llaman cuando sale la luna.

Estoy lleno de dudas sobre el ascensor.

Hay señales inequívocas como el semáforo (aunque para muchos parece más bien una opinión) y hay de las otras, inciertas como los botones de arriba y abajo del ascensor. Hoy fui a buscar la cajita feliz por la oficina de Marcelo (como prórroga de los fueros periodísticos, la cadena de comidas me manda la colección de juguetes del mes para mi hija menor), y en su edificio me volvió a ocurrir la duda. Es que el elevador quiere saber de antemano para dónde voy? Adónde voy a ir, si estoy en el quinto, a planta baja voy gil. Está bien, alguno irá a la terraza a colgar la ropa, pero serán los menos. Aparte para qué están los botones de adentro, sino para indicar el destino numérico del viaje. Y aunque mintiera diciendo que voy para arriba y voy para abajo, qué. Y qué si hay dos personas y una  desciende y la otra asciende qué hacemos, un promedio.
 Debe haber una respuesta, siempre hay una y alguien que la tiene. Debe haber razones ergonómicas, antroposóficas, ergonómicas, mecanocéntricas, …

Somos chicos

Estoy leyendo un libro naranja. Es un libro para niños de 10 años, de Alfaguara. Lo estoy leyendo por razones que no vienen al caso.   Esta mañana lo leía en el colectivo, concentradísimo me tenía. Y en una distracción pensé qué diría la mujer de al lado, si perteneciera al pequeño mundo de los lectores, viéndome así enfrascado en un libro para chicos. Me dieron ganas de responderle que a quién le importan las clasificaciones de las editoriales, que si este libro fuese de tapa dura, de esos que se imprimían al principio del otro siglo, sencillamente sería un libro  de la gran literatura, solo que también asequible para infantes (cuando leo se me reaviva el diccionario). Pero se me agotó la discusión, y volví a leer.    Luis María Pescetti es un genio. Pero no es su genialidad, que ya conocía de otras obras, la que me atrapa cuando lo leo. Es decir, hay artistas muy ingeniosos, que llegan a buenas cosas por diferentes caminos. Este hombre me simpatiza porque sabe qué es ser un niño,…

La fuga

Sucedió recién. En el mismo lugar en que un reloj de pared saltó al vacío. Se ve que es un sitio para sucesos extraordinarios.
Una gota se salió de mi ojo izquierdo, una gota prisionera escapó de un penal de máxima seguridad. Saltó las pestañas de abajo, recorrió el pómulo en toda su redondez, se abrió paso por la selva de mi barba, llegó al mentón y de ahí se arrojó hacia el piso.
Es un asunto tan menor, que me da vergüenza convertirlo en noticia. El universo es tan basto, soy yo tan insignificante, parado ahí frente a un churrasco que doy vueltas sobre la plancha, llora tanto la gente, se le hace un acto tan normal, que relatarlo acá parece otro gesto de mi enorme vanidad.
Pero no. No sabés lo mucho que no lloro.
Y tendrás la tentación de hacer un panegírico, un manifiesto acerca de las bondades del llanto. Nada que no sepa profundamente. Pasa que soy así de cruel, armando campos de concentración para estas gotas.
Oh contradicciones de verdugo,
sentir alivio cuando una prisionera sa…

Muros

Soy de izquierda. No se me va a pasar, soy de izquierda y lo seré hasta el final. Soy zurdo, zurdito, zurdeli, pertenezco al zurdaje, tiro para ese costado siniestro, soy rojo, psicobolche, izquierdista, subversivo, tendencioso, politizado, ideológico. Le encuentro el pelo al huevo y la quinta pata al gato. Hablo en difícil, soy intelectualoide, garantista, ecologista, indigenista.
Tengo internacionalismo, odio de clase y padezco determinismo. 

Soy de izquierda.
Me banco, un día como hoy (aniversario de la caída del muro), que me declaren extinto, demodée, arcaico, anquilosado y obsoleto. Que den por superada la antinomia con la derecha. Que decreten improcedentes todas mis ideas.  Tolero perfectamente que me enrostren una larga lista de barbaridades que se cometieron de mi lado. Es más, puedo exponer unas cuantas si me lo piden. Matar a la familia del zar, los gulags, las purgas personalistas, la hambruna china, las granjas de adoctrinamiento y la locura de Pol Pot. Aliarse con Braden, e…