Ir al contenido principal

Por fin. Y hasta el fin.

No puedo sino celebrar que por fin la Corte nos haya devuelto una ley democrática.
No puedo sino celebrar que hoy Clarín se amargue. Ese Clarín que hace tanto encarna el mal, la concentración de la palabra y la devaluación de la verdad.
Celebro también la muerte de la 22.285, prohijada por la dictadura y empeorada por Menem.
Me regocija todo eso. Por fin.
Queda muchísimo por hacer. Que eso no me opaque el festejo. Nos queda mucho por hacer a quienes queremos otro paradigma (no se es fino si no se dice "paradigma") de la comunicación.
Los medios, hoy, no son lo rentables que pudieron ser hace 20 años, cuando lo eran per se y como ariete de otros negocios . No se cuán fácil será conseguir platudos que se vayan haciendo de los medios que le quitemos al pulpo. Cuán fácil será que los nuevos dueños quieran traer al periodismo de la tumba en que lo metieron.
Tenemos un debate pendiente sobre el rol que va a jugar el Estado como cuasi único actor capaz de sostener la pluralidad de voces. Hasta hoy son aprestos, ensayos, planes piloto que fueron probando un hipotético mecanismo. El asunto es la sustentabilidad a futuro, incluyendo una muy entrenada capacidad para adaptar la libre expresión a los formatos que vayan surgiendo.
Queremos un Estado (insisto, un Estado, con independencia de los gobiernos que los boludos voten) que sea capaz de meterse hasta con los amigos del gobierno, y de bancar y solventar a los críticos, en una escala que vaya de un poquito a mucho.
Ya se, se me dirá la frase mostacena (rediviva ahora que Racing pudo ganar) del paso a paso. No quiero ser ajeno a esos pasos, no quiero que nadie sea ajeno. Simplemente eso.
Salud!

Comentarios

Entradas populares de este blog

CARTA ABIERTA A LA SEÑO DE JARDÍN

Querida Seño Eugenia: Te agradecimos personalmente. Pero decido escribirlo, acaso para poder expresar mejor la dimensión de este “gracias”. Todos hacemos lo nuestro. Cada quien con su ocupación, con su trabajo, hace lo mejor que puede. A veces ponemos más ganas, otras menos. Y por cierto los agradecimientos no abundan, no es más ni menos –entendemos- que la responsabilidad que nos toca. Pero a vos sí queremos decirte gracias. Porque de todos los trabajos que existen, el tuyo tiene que ver con nuestra mayor riqueza: nuestros hijos. Y cada día del año dijimos gracias. Hoy, ya en la despedida, juntamos esas gratitudes para que te las lleves, para que tengas constancia de vos misma, de lo que pudiste generar en cada una de nuestras familias. Son pequeños gestos, tal vez. Contarnos que “hoy le dolió la panza”, que “hoy no quiso hablar”, que “se siente triste”, que está contento. Pequeño reporte cotidiano de nuestros pequeños, desde alguien que pasa con ellos 4 horas de sus días. Podría minimiza…

10 razones por las que enloquecimos con La Casa de Papel

EL SIGUIENTE ARTÍCULO PUEDE "SPOILEAR" UN POCO, YA QUE LO ESCRIBÍ HABIENDO VISTO LA SERIE COMPLETA. OTRO DÍA HABLAMOS DE CÓMO ESTÁ DE MAGNIFICADO ESE ASUNTO DE SPOILEAR.



Enloquecimos con La Casa de Papel, esta serie española producida para Antena3, que hace poco subiera Netflix (sólo una primera parte, a la segunda la tuvimos que buscar en los salvajes portales tipo series pepito) y que el fin de semana extralarge nos permitió ver maratónicamente.


La Casa de Papel narra como un grupo de atracadores, dirigidos desde afuera por un Profesor genio que lo previó (casi) todo, se adueña de la casa de la moneda española dentro de la cual se pone a imprimir sus propios euros, ganando tiempo con una serie de ardides a cuál más ingenioso, destinados todos a que de afuera crean que se trata de un simple asalto con rehenes para llevarse la plata que ya estaba. Hay más, el Profesor se enamora de la policía mediadora, con lo que casi se pudre toda la operación, pero al final no, etc. Vayan …

No me arrepiento de este amor

Amo a Cristina. Amo a Cristina y la amo más cuanto más la odian, la amo en exacta proporción a lo incomprensible que les resulta mi amor, y el de tantos otros. Pero no pasa nada si hago otro intento por explicarlo.  Cristina encarna una manera de ver el país y su contexto, aunque no sea la única inventora de esas visiones. Encarna, dije. Resulta la encarnación de viejos anhelos, expresados -por ejemplo- en aquéllas asambleas populares de 2002, el año después del que se fue todo a la mierda. Quien haya estado en alguna plaza recordará alguna de las ideas que se nos ocurrían cuando creímos que se habían ido todos: revisar la deuda, asignación universal por hijo (derecho que reclamaba en 2001 el Frente Nacional contra la Pobreza), estímulo del consumo y de la producción nacional, juicio y castigo a los responsables de la dictadura cívico militar. Una brainstorm de necesidades obvias, toda vez que las ideas contrarias nos habían llevado al default, al trueque y a la miseria.
 Néstor pri…