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martes, 10 de diciembre de 2013

Los ojos

Me desperté, abrí los ojos y desperté. Miré la hora en el celu, prendí la tele para ver la tempe.
Me levanté, prendí la compu para ver los diarios y el face.
Me crucé con la mirada de mi hija, la besé, fui hasta la cocina.
Miré que quedaba poco café...
Casi ni me doy cuenta de que tengo los ojos, ya me lo hago normal. Mucho más normal es para mis hijas, que ya nacieron con un par de ojitos cada una. Pese a que le hemos contado todo sobre la época en que no los teníamos, no haberlo vivido hace que sientan a la vista como natural.
"Hubo un tiempo -empiezo siempre igual- en que nos quedamos sin ojos. Algunos fueron a entregarlos voluntariamente y a otros persiguieron con pinzas para sacárselos.
Andábamos a tientas, con la prohibición de tomarnos de la mano. Había quienes adornaban las cuencas vacías con corchos, otros con papel glacé o celofán. La oscuridad era completa.
Después nos devolvieron los ojos.
Igual, más adelante, hubo momentos en que nos perseguían los pájaros para volver a robarlos. Tiraban con el pico como si sacaran pañuelitos de papel de una caja. Dolía el picotazo y dolía pensar que la noche volvía.
Y la cosa se fue tranquilizando hasta llegar al día de hoy."
En que hay astigmatismo, miopía, ojos estrábicos, lentes de colores, presbicia y cataratas.
Pero cada quien tiene derecho a poseer una mirada del mundo.

Feliz cumpleaños a la luz.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

bestias

Soy un pececillo dorado nadando en una pecera. Abro y cierro la boca para tomar oxígeno, abro y cierro mis branquias para filtrarlo. Una vez al día tiran comida y es cuando se parece a una emoción la pelea con el manchado. Soy un pececito dorado que es feliz porque no se sabe el cuarto goldy, ignorante de su destino de inodoro. La pecera prismática es más pequeña que la otra. Pero aquí también hay piedritas y plantitas de plástico que evocan un lugar que no extraño. Nado, muevo la cola y nado. Llego hasta el fondo, después para arriba. Veo burbujas y entidades borrosas que apoyan de vez en cuando una yema.
Soy el globo de diálogo de un pez dorado, un pez globo. Soy el narrador personalizando un animal, una prosopopeya. No se si quiero ser el pez, si me figuro que hay felicidad en la ignorancia, o si es que me canso de verla, si acaso no quiero la paz del agua que enturbio, del agua que será cambiada periódicamente, y a temperatura constante.

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Estoy copulando. Soy una liebre. Un gesto mecánico que repetimos asiduamente; nos nace, nos lo pide el cuerpo,  el mundo es mejor con muchos de nosotros, el mundo ideal tendría muchas liebres. Será que nos sabemos un plato preferido. Todo un tema saberse comida. Y no es que lo decidimos hoy con aquella otra liebre que ahora sale corriendo sin saludar. Abordamos cuestiones de forma colectiva, como en una asamblea que durara siglos. Esa liebre, yo mismo y la liebre que mataban los cazadores de Napoleón, y la liebre sobre la que caían las flechas neandertales y la liebre que se quemó en Hiroshima, todos somos la misma liebre. Distintos corazones, muchos kilómetros de intestinos, pero un mismo concepto. Tenemos sí, cada cual su historia. Un tío mío fue picado en el hocico por tres abejas. Le quedó un tic para siempre, como si todo el tiempo se las sacara con la pata. A un chico de la madriguera del otro lado, casi lo pisa un camión.


Me gusta que me de el sol mientras voy entre piedras colina arriba. Todo el tiempo como. Prefiero –quién no- los tallos tiernos y las frutas, pero no se puede pretender nada, la consigna es masticar lo que se encuentre. A mí la boca me sabe a hierba. Comer sin ser comido: te detenés demasiado en la misma planta y fuiste. Igual, he visto morir una liebre y no sufrió demasiado. Cuando el puma le sacaba la vida partiéndole el cogote, llegué a pensar que ese primer contacto debe recordar a la infancia, cuando tu madre te mueve de un lado a otro, tirando del cuero de tu nuca. Una boca cálida que nos transporta en cada extremo de la vida.

Está cayendo el sol. Voy a bajar. Las piedras están calientes.
Águila.

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Corrientes cálidas. Deseo para ti corrientes cálidas que te hagan flotar sobre los valles. Los chillidos, inconvenientes para cazar, serán de puro placer.
 Se habla de mi ojo, y para mí es normal. Los odontólogos ven dientes, los zapateros zapatos y yo veo presas. No desdeño la belleza del curso de agua, ni me son indiferentes los colores del cielo que veo irse desde el nido. Pero la belleza es inherente a la soledad del paisaje. Y la soledad es bella en sí, dura y bella. Me pregunto, a veces atrapando un pequeño cordero, cuánto mas solas están las ovejas, abandonadas de sí, reconfiguradas todas en un mismo rebaño.
Hace frío acá arriba. Tal vez la nieve sobre el pico sea un módico precio para este anónimo reinado.

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- Voy de cuerpo en cuerpo. Algún día comeré del tuyo.

jueves, 21 de noviembre de 2013

azar

Tiro de nuevo
ya no vale
pero tiro de nuevo
voy a tirar de nuevo hasta que salga
quiero ver la generala representada en la mesa
quiero ver ese dado
del lado que quiero
Así que bato
y tiro de nuevo

y otra y otra vez
quiero saber si ese dado existe

jueves, 14 de noviembre de 2013

Hable con un viejo


Hable con un viejo, un consejo le doy.
Yo hablé con uno ayer.

Empezamos por el calor y la primavera, y nos fuimos de Isidro Casanovas a Luján en colectivo o en cualquier cacharro que conseguíamos. Laburábamos; así que nosotros no podíamos ir el mismo día del estudiante; caíamos el fin de semana, a ver si enganchábamos algo, jaja.
Los vi con esos pantalones anchos pinzados de los '50, de tiro tan alto que la camisa les quedaba corta, peinados con glostora y un bigote rififì. Bajaban de algún auto petitero que estuvieran arreglando en el taller, bien acicalados como para sacarse el olor a grasa. Brillo en el auto, brilloso el jopo y el sol iluminando el parque. También los vi menos lanzados de lo que estaban convencidos de ser con las señoritas. Cuántas minas podían ver por día en un taller de aquellos años.

"De los cuatro quedé yo solo, la puta madre". Me dijo y nos trajo de vuelta. Quise desviar el tema, pero no pude dejar de imaginar que la parca lo miraba desde unos metros más allá, en esa misma vereda, tal vez atrás de mí. 
La fue viendo llevarse a los amigos. Ahora... quién sabe lo que quieren ambos. Nunca sé.

Hay que elegir el viejo. Por ahí está en su casa, o en la casa de al lado, o en un almacén. Su viejo? su abuelo?

Cuando era pibe yo elegí uno. Con un grupo de chicos visitábamos el asilo de 12 de octubre y Cerrito. Me acuerdo del olor a asilo, imborrable e intransferible. Y un sector de la enorme sala de estar, donde unas chapas traslúcidas entraban muchos rectángulos de luz . Mesas vacías, o mesas o con una sola persona mirando el aire. Uno no. Un viejo ciego estaba ahí, y acariciaba un gato si le acertaba. Escuchaba un ruido cerca, entonces tanteaba la silla que tenía al lado. Luego volvía a juntar las manos.

Natalio Grecun era yugoeslavo, por lo que marcaba fuerte la egue, como mi abuelo. Parecía el Coronel Cañones. Medio pelado, los mostachos prolijos, con las puntas para arriba. Me contó de guerras (creo que yo tenía alguna capacidad de entrevistador), y lo que más quería que le llevara era un almanaque mundial. Logré entender que era un compendio anual de información de todos los países. 
Fui muchos sábados, por varios años. Y él me esperaba. Siempre en su mesa, con la espalda recta.  
Le conté que me iba a estudiar periodismo.
Ese año me la pasé en La Plata. Además de estudiar, tenía un trabajo en el Centro Universitario Marplatense, atendiendo el café, y una colaboración en Radio Universidad. Caminé mucho y galgueé la hiper del 88; así que mi fisonomía se había despojado de unos 15 kilos. Hacía escapadas cada tanto, para ver a la familia. Pero para ir a ver a Don Natalio no me alcanzaba el tiempo.
Un sábado de diciembre agarré el Almanaque Mundial que le había conseguido en una librería de usados de allá, agarré un pan dulce y fui a visitarlo.
"No, don Natalio falleció hace unos meses"- me dijo una de las chicas del asilo- lo lamento mucho"...

Es un bajón, ya se.
Pero la idea está. 
Si cree que de algo puede conversar con un amigo viejo, hágalo ahora.



martes, 12 de noviembre de 2013

pollo


Densidades

acuéstese un danonino
y golpéeselo con una maza
Patafísica
llore sin que se derrame
una gota del mar muerto
salive una perla
tamaño pelota de golf
y que un toro de wall street
le salga del culo.
la densidad me apodera
se empodera
La sangre es
una caravana de morcillas
yéndome por las venas.
Desde La Cima del Mundo,
me gana esa densidad,
toma los huesos
y hace dos alas
de
adamianto
 de
siete metros,
de navajas,
meten ruido
zuing
Abro las alas
 De
wolverin,
que pesan
como la concha de la lora
Aleteo y corto,
pesan.
Vomito magma
Y el planeta se achica incandescente
Tamaño asteroide de principito
Me fundo con el mundo negro
Me fundo con el mundo,
nos hacemos carbón
nos hacemos
 diamante
y más tarde
nos convertimos en burbuja.
Y  al fin
Lo denso escapa de sí.

miércoles, 30 de octubre de 2013

30 cosas a 30 años

1.
Una noche como la de anoche, un chico de 13 años iba por la calles del Barrio Las Avenidas con un megáfono gritando que voten por Alfonsín. No sabía de dónde se venía ni hacía dónde se iba. Solo una sensación liberadora e inefable en esa noche de primavera. Un cura, dueño del altavoz, corría detrás gritando reproches y peligros.
2.
Escuchábamos a Sandra Mihanovich con Puerto Pollensa y esa en que le contaron que bajo el asfalto. La carta de un león al otro. La navidad de Luis. Algo bueno había en ese tráfico de cassettes, aunque no sabíamos qué.
3.
Más chico había muerto un tío de papá. Entre sus pertenencias había un pupitre que todavía conservo y una canana que me crucé al pecho para jugar a la guerra. Mi viejo me la hizo sacar. También nos decían que no levantemos lapiceras de la calle.
4.
Todavía más chico le pregunté a mi tía quién vivía enfrente. Unos extremistas, fue su misteriosa respuesta.
5.
En 7° pararon el recreo para poner el himno de Malvinas. La directora nos tiró en una misma frase, nuestro reclamo de soberanía y nuestra conquista. Mi papá le puso una banderita de plástico a la antena del auto.
6.
En 2° o en 3° año quería ser del centro de estudiantes. Mis padres me decían que era peligroso. Igual me hice sub-delegado del curso. Yo usaba un escudito que decía R.A.
7.
Todavía recuerdo la marcha de Semana Santa. Una enorme columna marchó por la ciudad defendiendo la democracia. El intendente iba adelante con otra gente, brazo con brazo. Había una enorme bandera de Todos por la Patria. Después el presidente por televisión nos diría que algunos de los sublevados eran héroes de Malvinas y que volvamos a casa.
8.
Para Villa Martelli ya estaba en la Plata. Mi amigo Juan Carlos Soldó (que estudiaba Filosofía) y yo éramos los encargados de abrir el café del Centro de Estudiantes Marplatenses. No nos parecía que esa tarde correspondiera. Habíamos escuchado de los milicos por la radio y sabíamos que todos teníamos que estar en la plaza, frente a la gobernación. Entramos -el café estaba justo enfrente-, agarramos el pasacalle y volvimos a salir. Hacía un calor infernal. Los bomberos nos tiraban agua. Al rato vimos que la Comisión Directiva abrió el café como si tal cosa. Sacaron las mesitas afuera, pusieron música y servían cervezas.
9.
Un año antes, en una de sus primeras clases, el profesor Alfredo Torre nos trajo "la caja" el armazón de portada de Página 12 para que lo llenemos. Un pendejo soberbio, abusando de su libertad, puso "El presidente es un boludo". El docente sólo mostró algo de sorpresa y yo, el autor, tuve un poco de vergüenza. Para entonces yo había girado por completo hacia la izquierda y andaba buscando un cauce que todavía no encontré.
10.
A poco de llegar a La Plata, uno colorado como fósforo me invitó a su casa para conversar. No terminé de entender qué era el MTP, pero me caía bien. Sobre el final de mi carrera, un compañero de pensión me invitó a un par de peñas del PB donda había gente muy copada. De algunos, por lo bajo, comentaban que eran "los topolinos", sobrevivientes de aquella celada en que la puta inteligencia nacional hizo caer a buena gente. Ellos nunca nos contaron cómo fue todo eso. Pero vaya un homenaje para el cura Puijané y para los compañeros muertos.
11.
 Otro día fui con un compañero de pensión a una reunión del MAS (a los que voté en la interna). Antes habíamos ido a un acto donde hablaba la petisa Díaz en el estadio de El Lobo. Pero esa vez que fuimos al local, era tal la sensación de estar escuchando un cassette, que ni Fabio ni yo volvimos nunca.
12.
Mierda que corrimos la coneja en 1989. Hambre del groso. Un día, escuchando Protagonistas por Splendid, me impresionó una noticia: en Santa Fe se había muerto un caballo pura sangre, y entraron los vecinos a destazarlo.
13.
Los de la Pampillón les gritábamos a los de la Walsh: ay, ay, ay, se los coge Alsogaray (ellos, igual ganaban caminando). En el gobierno, Antonio Salonia, quería arancelar la Universidad. Había desaparecido Andrés Nuñez. Habían matado a Bullacio. Faltaba poco para que se carguen a Miguel Bru.
14.
En Mar del Plata, empecé mi trabajo fuerte en radio para la misma época en que nacía el Plan de Convertibilidad. Lo atacamos desde el principio, desde El Puente. Mucha gente nos puteaba.
15.
En la ciudad, ejercimos durante varios años el monopolio de los derechos humanos, de la búsqueda de verdad y justicia. Faltaba mucho para que se extienda esa vaina. Cuando en el 94 entré a canal 8, llevaba notas con las Madres y las agarraban con dos dedos.
16.
Un día le hice una nota a Hebe y vino acompañada por Schoklender. Como le hice una pregunta donde cuestionaba algún razonamiento (sobre el caso Soledad), el muchacho de negro hizo un gesto como de tirar una granada desde la pecera.
17.
Me es imposible olvidar el '95. Esa reelección convertía al electorado mayoritario en una mierda. Ya se sabían los efectos del plan económico, ya se habían destapado demasiadas ollas. Igual lo votaron. Por eso no me cabe Maradona. Lo inmortalizo esa noche en que fue a lo de Tinelli a decir que votaría por el turco.
18.
El grupo de los 8: Moisés Fontenla, Germán Abdala, Víctor De Genaro, Franco Caviglia, Juan Pablo Cafiero y....
19.
Qué héroe era Lanata en ese entonces. Sólo Página 12 se podía leer. Después la 23 y La Maga. En su momento el diario Sur. El Porteño, Periodistas, cuadernos de la Crisis y cualquier producto de Editorial La Urraca.
20.
Yo era empleado de un movimiento cooperativo manejado por presuntos comunistas. Puedo decir con experiencia propia lo que son Heller, Junio y Forn. Un día tuve que ir a una cena del Credicoop en Buenos Aires. A la vuelta estábamos con hambre, y en medio de la noche paramos en una de esa parrillas al costado de la ruta. Los gerentes comunistas se reían del poco lujo de las mesas.
21.
Una vez, creo que para las elecciones del 99, unos muchachos me acercaron una carta de Firmenich que analizaba el comicio. La rompí al aire. No se si estuve bien. Me asaltó la idea de su delirio, de la guerra que libraba con sangre ajena desde México, donde hacía la venia y condenaba a muerte a los que se salvaban (porque si se salvaban eran traidores, como cuenta Recuerdos de la muerte de Bonasso). Siempre pensé que me iban a cagar a palos.
22.
En un determinado momento me pudrí de las divisiones de los organismos. Las dos marchas, todo eso.
23.
Yo critico a Clarín, pero confieso haber elegido muy bien las verdades. A cargo del informativo de la radio, hice un manual de estilo, que entre otras cosas consignaba que, en las económicas, había que priorizar los indicadores negativos del gobierno de la Alianza. Siempre el no democrático, el falaz, es el otro. Puedo decir que mi intención era advertir que chupete nos iba a llevar al carajo adonde nos mandó.
24.
Crease o no, las asambleas populares nacieron de El Puente. Un día dije que habría que juntarse en una plaza y ver qué hacemos. Dos días después, Gabriela deja un mensaje anunciando que el domingo iba a estar en la plaza del Bosque. A la semana o los diez días había 4 o 5 y llegaban noticias de  Buenos Aires.
Soy un pedante. No me importa.
25.
Creo que no valoramos el Juicio a las Juntas.
26.
De Kirchner escuché hablar en 1995 y no muy bien. Lo trajimos a un articulista de Página (José María Pasquini Durán) y en un pasaje de la charla les dio leña porque había estado allá. Después no se supo más hasta que apareció en la caída de la Alianza en pantalla dividida con la gorda Carrió que tenía el pelo con coleta.
27.
Todavía se extraña Tato. Los delitos que le imputó Servinia de Cubría fueron "ludibrio" y "eutrapelia". la juez baru baru budía.
28.
El 93 fue bravo. Un clima muy enrarecido. Mucha patota menemista.
29.
De la última década hablamos todos los días. Fui, vine, me volví a ir. Me podrán sacar de mi lema de no votar peronistas. Pero nunca me convencerán de votar liberales. Ahí me vuelvo a mi ningún lado.
30.
Me hace feliz que los chicos, mis hijas, mis alumnos, carezcan del miedo que nos salpicó a nosotros. Creo que hay mucho por difundir sobre la dictadura. Esclarecer siempre que fue cívico-militar y eclesiástica. Que fue para imponer un modelo económico que siempre estará dispuesto a masacrarnos si nos oponemos a sus planes. Y que justamente por eso nos tenemos que oponer.

Perdonen lo largo de todo ésto. Es como una cápsula del tiempo.


martes, 29 de octubre de 2013

Por fin. Y hasta el fin.

No puedo sino celebrar que por fin la Corte nos haya devuelto una ley democrática.
No puedo sino celebrar que hoy Clarín se amargue. Ese Clarín que hace tanto encarna el mal, la concentración de la palabra y la devaluación de la verdad.
Celebro también la muerte de la 22.285, prohijada por la dictadura y empeorada por Menem.
Me regocija todo eso. Por fin.
Queda muchísimo por hacer. Que eso no me opaque el festejo. Nos queda mucho por hacer a quienes queremos otro paradigma (no se es fino si no se dice "paradigma") de la comunicación.
Los medios, hoy, no son lo rentables que pudieron ser hace 20 años, cuando lo eran per se y como ariete de otros negocios . No se cuán fácil será conseguir platudos que se vayan haciendo de los medios que le quitemos al pulpo. Cuán fácil será que los nuevos dueños quieran traer al periodismo de la tumba en que lo metieron.
Tenemos un debate pendiente sobre el rol que va a jugar el Estado como cuasi único actor capaz de sostener la pluralidad de voces. Hasta hoy son aprestos, ensayos, planes piloto que fueron probando un hipotético mecanismo. El asunto es la sustentabilidad a futuro, incluyendo una muy entrenada capacidad para adaptar la libre expresión a los formatos que vayan surgiendo.
Queremos un Estado (insisto, un Estado, con independencia de los gobiernos que los boludos voten) que sea capaz de meterse hasta con los amigos del gobierno, y de bancar y solventar a los críticos, en una escala que vaya de un poquito a mucho.
Ya se, se me dirá la frase mostacena (rediviva ahora que Racing pudo ganar) del paso a paso. No quiero ser ajeno a esos pasos, no quiero que nadie sea ajeno. Simplemente eso.
Salud!

lunes, 30 de septiembre de 2013

Encastre

La verdad quisiera que me vaya mejor así como soy. Quisiera creerme un poco menos equivocado y que me alcance la megalomanía 
para creer que es el mundo, la sociedad o el destino 
quienes se equivocan. 
Corregirme ya no me sale mientras crece mi sensación de no encajar. 
No quiero encajar y pago, todo el tiempo pago. Pago pero no quiero pagar ni puedo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Lápices

A la noche de esta noche la perdí entre muchas noches, la puse con la noche larga que representa a todas las terroríficas noches de la dictadura.
Veo sus caras y son todos mis hijas. Tienen, pegados en el cartel, esa miradita llameante contra la patria injusta.
Veo sus caras y son todos mis compañeros, igual que los otros, los que no reclamaban un boleto estudiantil.
Nadie tiene coronita entre mis compañeros!
Los chicos de La Plata fueron (son) el símbolo que hizo falta para denunciar la crueldad. Cuando fue necesario decir que no todos desparecieron por elegir la vía armada. ¡Si hasta los chicos se llevaron!, ¿no lo ven?.
Pero el tiempo acomodó la historia, y van nuestros queridos pibes apiñados en el camión de Blaquier, van con los delegados de la Mercedes Benz, van con los curas villeros, con los abogados laboralistas, se acomodan como pueden junto al cuerpo de Walsh.

Pero no, tienen que bajar.
Perdón compañeritos, los necesitan en la escuela.
Saben qué pasa, nunca se vacía del todo el Jarabe del Olvido.
Vengan y digan que estuvieron aquí. Vengan y arenguen a los pibes.
Vengan y díganles que hay que aguantar los trapos, que hay que pelearla si vuelven.
Vengan chicos, que nunca sobra la rebeldía y nunca falta el que ve en ustedes un peligro (y lo bien que hacen),
Esta noche, entre tantas noches, nos faltan sus lápices, sus queridos lápices.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Abuso de poder

Alguien me dice que hubo un caso de abuso en una escuela.
Mi primer pensamiento es para el niño abusado. Imagino su debilidad, el daño que puede haber recibido en su cuerpo y en su alma. Me pongo en lugar de los padres, qué sentirán, qué harán, cómo será su cara cuando su hijo o hija les da indicios de haber sido vejado por un adulto.
Mi segundo pensamiento es sobre el abusador. Lo odio de inmediato, sea quien sea.
Mi tercer pensamiento es sobre la causa que habrá de iniciarse. Espero que se sepa la verdad cuanto antes, para que no se repita el hipotético abuso en otros niños.
Mi cuarto pensamiento es acerca de la posibilidad de error. Y como éste podría hacer estragos en la vida del acusado.
Mi quinto pensamiento es sobre la imparcialidad del juez. No de la justicia, que es otra cosa. Me pregunto si el tribunal que se ocupe tendrá o no lobbistas detrás de los cortinados para influir sobre la sentencia.

En Mar del Plata, daría la sensación que el orden de prioridades es otro. Pareciera que el primer pensamiento de la mayoría, es el que para mí va cuarto. Pero ni siquiera en eso coincidimos, porque se lo piensa muy diferente. Se piensa que hay una corriente de padres estúpidos, violentos y especuladores que son capaces de sacrificar a sus hijos (por su propia estupidez, por su afán de lucro o por sus deseos de desprestigiar a la Iglesia Católica) haciéndoles creer, metiéndoles en la cabecita que fueron abusados sin haberlo sido. Entonces sí, pobrecito el docente o el cura implicado. Hay quien dice que le vende el pan y  que el acusado siempre lleva vuelto. Otro que todos sus hijos fueron a tal escuela y nunca fueron violados. Y así. Salen expertos de abajo de las piedras a decir que el implicado "no se corresponde con el perfil psicológico de un abusador". Imagino que se refieren a que nunca lo vieron colocando un chupetín sobre una red de pesca mientras se bajaban los pantalones. A los pederastas y a los psicópatas, supongo, se los reconoce a la legua.
Nadie quiere pensar en la existencia de abusos, aunque los abusos -al menos en alguna parte del mundo- existan.
Nadie quiere creer que las instituciones religiosas escondan a los degenerados, aunque el Vaticano se haya ocupado de hacerlo todo el tiempo (ahora, sin googlear recuerdo a Monseñor Storni, llevado desde Santa Fe a una recóndita biblioteca de la Santa Sede; recuerdo el repentino cambio de obispo de Mar del Plata, cuando Arancedo se fue redepente, cuando la investigación sobre el caso Nuestra Señora del Camino llevaba a un muy muy muy amiguito suyo, el cura Martínez, a las proximidades del principal sospechado, el Profe. Melo Pacheco. Pero eso no debo recordarlo, porque este último fue absuelto y toda la causa desestimada y ahora es reivindicado por el diario La Capital como "otra víctima de la psicosis colectiva")

 Entonces, como no queremos considerar las cosas más horribles, toda voz que las señale se nos antojará falsa. El paradigma platónico de la cueva.

Ciertamente, si el acusado de abuso a menores resultare por fin inocente, es una enorme e irreparable tragedia. Se que las brujas de Salem no eran brujas pero igual fueron quemadas. Pero para eso está la justicia, para poner las cosas en esa balanza suya. Entre dos sujetos del derecho en pugna, debería considerar siempre el más vulnerable. En mi ciudad no, en mi ciudad -con la anuencia de los medios dominantes- lo primero que se debe salvar, aun antes de oir qué tienen para decir los querellantes, es el prestigio del docente y de la institución. Todos conocemos a la carísima Dra. Perelló, paladina de este tipo de casos. Sale por todas las radios, muestra sus atributos faciales y legales en el principal diario. Nadie mejor capacitada, nadie más demoledora con la contraparte.

 Antes de concluir, quiero recordar algo. Esta santísima y amante de la verdad, iglesia católica marplatense, montó, hace ya muchos años, una hermosa opereta.
 Resulta que un grupo de piqueteros, en 1999, tuvo la (poco feliz) idea de tomar la Catedral. Después de varias semanas, convocó a un bello personaje para que represente a un feligrés al que no le dejaban rezar. Fue entrevistado por el corresponsal de Canal 13, que justo justo pasaba por ahí. Después de su sufrido testimonio, el devoto y un grupo que venía por los pasillos, sacaron a palazo limpio a hombres, mujeres y niños que afeaban el templo.
El beato era Ricardo Oliveros.

Les pregunto, defensores de la docente del Colegio Gianelli, de qué no son capaces los que la representan legalmente. Por qué cerramos el debate antes de que sea abierto.
Yo tampoco quiero que sea verdad lo que dicen los padres de las criaturas. Sería horroroso.
Pero, ¿y si lo fuera?

Por qué escribo

Necesito aclarar que pienso todo el tiempo; y que cuando no estoy pensando es porque estoy dormido. Y entonces sueño, y dormido hablo, me quejo, discuto. Me acostumbré a llevar siempre un vaso de agua a la mesa de luz, porque también debo dar conferencias, y se me seca la boca.
Por eso escribo bastante. No por afán de recibir un reconocimiento que posiblemente no merezca, sino por una pulsión irrefrenable de poner en palabras lo que pienso o siento.
 Escribir es casi como cagar.

martes, 10 de septiembre de 2013

Seguro contra todo riesgo

La seguridad te la da el Estado.
En estos días lleva cara de correntino y se para de a dos en muchas esquinas, con uniforme de Prefectura.
La seguridad consiste en mirar o en ser mirado desde un centro de avistaje. Las cámaras pueden verlo todo, y basta con eso para estar a salvo.
La seguridad se compra, en multiplicidad de productos y precios, que va desde un aerosol con gas pimienta hasta sofisticadas alarmas monitoreadas, constituyendo partículas de seguridad.
La seguridad son hábitos de resguardo y de sospecha.

Pero si el esfuerzo de consuno entre el Estado y los particulares fallare, habrán de adoptarse medidas drásticas. Linchamientos, ejecuciones, escuadrones de la muerte, escarmientos, esas cosas. Se buscarán, para llevarlas a cabo, a hombres sin escrúpulos, de probada experiencia en derramar la sangre necesaria cuando sea necesario.
Porque acabar con las hormigas de una puede no ser eficaz, pero es divertido y relajante.
Entonces, cuando media sociedad vigile y amedrente a la otra mitad, llegaremos por fin, algún día, a la tan deseada seguridad.
Claro, siempre habrá quien nos diga que no se siente seguro porque las topadoras, que abren paso a una nueva torre de departamentos, hacen temblar las paredes de su casa. No faltará el indígena que no se sienta a gusto con la vecindad de la soja. Puede que algún adolescente practique sexo no seguro, porque al gobierno de su provincia no le parece oportuno brindar educación sexual y alguna mujer se muera mientras aborta en un quirófano clandestino. O que un niño diga sentirse desprotegido por la violencia que gobierna en su casa.

A todos ellos hemos de explicar que cuando hablábamos de seguridad, nos referíamos a la propiedad privada y a la vida de sus dueños.
Todo lo demás es silvestre, todo lo demás es afuera y no me interesa.

Y ahora con permiso, voy a digitar la clave secreta de la alarma.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Mientras el sistema dice combatir los métodos de tranquilización...



Imaginate un mundo sin:

marihuana
cocaína
paco
metanfetamina
éxtasis
clonazepan
rivotril
rohipnol
viagra
prozac
celulares
internet
facebook
twitter...
                      Ellos ya se lo imaginaron. Por eso nada falta.

domingo, 8 de septiembre de 2013

De capitales y choferes.


El Capital argentino puede comprar los mejores autos, pero no sabe manejarlos.
Nacido con una cuchara de oro metida en la boca, criado en la abundancia, satisfechos sus más pequeños caprichos por un ejército de niñeras, protegida su dermis con delicadas almohadas, El Capital es -ya grande- un total inútil para lidiar con las pícaras escaramuzas de la calle (para dominar la calle, hay que tener calle). Además, el único barro que El Capital conoce ha sido el de los partidos de rugby.

De modo que desde hace mucho El Capital cuenta con un mismo Chofer. En realidad es toda una familia que va heredando el volante, pero para la Casa del Amo se trata siempre del mismo. Él sí que sabe para dónde hay que ir, qué cortadas agarrar, adónde prepear y adónde ceder el paso, cuándo tirarse a derecha e izquierda.
El Capital a veces refunfuña, porque de vez en cuando el Chofer sube algún desharrapado que hace dedo, pero más tarde o más temprano vuelve a bajar. 

Hay mañanas en que parecen - el Capital y el Chofer- hablar el mismo idioma. Bromean, se elogian, el ambiente adentro es distendido.

Otras mañanas se odian. Él conduce en silencio, profieriendo insultos y amenazas por lo bajo. El otro lo provoca haciendo llamadas en voz muy alta, pidiendo a sus empleados que le busquen otros choferes. Lo que el que maneja no llega a escuchar -la respuesta del otro lado del celular-  bien lo puede imaginar: no hay otro como el viejo Chofer. Su sabiduría no se enseña en ninguna escuela. Los años de asir el volante le permiten leer el flujo del tránsito, adivinar las intenciones individuales, descular la semiótica de las luces, reaccionar como un rayo ante los imponderables más bien ponderados.

Todos queremos saber si alguna vez el Chofer se irá por su cuenta como canta en su canción, si dejará al Capital librado a su propia muñeca. Porque uno puede inferir que hay un odio mutuo enquistado en cada corazón.
De momento, lo único seguro es que seguirán rigiendo los destinos de la calle.
Porque todas las calles llevan el nombre de conductores y conducidos.

Escasean, por estos tiempos, los homenajes a los peatones.

  Van las jaulas rodando para arriba o para abajo, por los valles y las colinas. Algunos aletean y fingen ignorar su cautiverio, tratando de evitar el choque contra las paredes. Otros se entregan al destino visible, aferrados de sus palitos, comiendo su alpiste, cantando y saltando, adornando con flores los barrotes.
 En ocasiones los alambres se entrelazan y forman grupos de jaulas que ruedan juntas con mucho estrépito. Eso da mucha alegría a los pajaritos, aunque se pueda sospechar que la alianza no durará para siempre.

 Somos eso, confederaciones ocasionales de pájaros solitarios.

jueves, 15 de agosto de 2013

Tareas titánicas



Con sus mas y sus menos (mas= el carácter universal del reparto, menos= el mal funcionamiento de los bienes compartidos), la distribución de notebooks es una gran idea. Ya se ha dicho para qué sirve. Me parece una buena medida, aunque me deja un regusto amargo al pensar que mientras algunos pibes tienen verdaderos aviones para hacer correr en ellos programas velocísimos, hay otros que solo pueden acceder a una computadora por la política de inclusión digital del Estado. Peor sería que esa política no se implemente. Mejor sería democratizar la economía, redistribuir el ingreso de tal forma que sean los padres de los adolescentes quienes puedan comprar las máquinas. Que no haya inclusión porque no haya exclusión.
  Que no haya exclusión. Vivimos en el continente más desigual de todos. Con una riqueza enorme en recursos naturales, América Latina está signada por su concentración de la riqueza. Quedó y queda  la riqueza en pocas manos, constituyendo oligarquías que, como su nombre lo indica, ocupan el centro de la política y del discurso de la región. Los gobiernos de la última época, bien distintos de la caterva neoliberal de los '90, impulsan un modelo desarrollista con pretensiones inclusivas. Hacen foco en la pobreza, la tematizan y la asisten, y ocultan, en ese mismo movimiento, las maniobras autosatisfactorias de la clase acomodada. Redistribuyen el ingreso por la vía de planes sociales y mejoras en los servicios del Estado, pero fallan o ni intentan achicar las dimensiones de la torta que se comen los de siempre. Seguro que si lo intentaran de verdad, no podrían permanecer un minuto. La "opinión pública" constituida de y para las clases medias desde los medios de comunicación que supo parir el status quo como defensa, les habrían ya dinamitado el camino. De manera que la pretensión y su límite cohabitan en la misma baldosa. Nos queda asistir al espectáculo de un continente que mejora las condiciones de los más pobres, pero no puede sacarlos de la correntada que  los empuja para afuera. Y sin embargo, aún contradictoria, la alternativa es preferible que la que aplica Europa, que estalló por acá hace una década.

No hay mejor manera de que alguien se sienta excluido que decirle que está incluido. A los que están incluidos ni se los menciona.

Pero no quiero hablar de la inclusión digital ni de esa más ambiciosa inclusión económica.
 Siento que hay una exclusión que nadie enuncia, una democracia que no llega, una tarea que nadie aborda porque nadie ve. En esta era supercomunicada y escolarizada época en que las cosas pueden decirse de miles de maneras y por miles de aparatos de colores, lo que no logramos comunicar, ni distribuir para que llegue a todos es nuestra propia cultura.
  La educación no nos está andando. No nos anda el sistema educativo, amigos. Puede haber muchas razones, habrá que encontrarlas, pero así como está no sirve.

  No basta que los chicos estén en la escuela con computadoras personales si:
  • Los chicos no saben estudiar
  • Los chicos no adquieren la habilidad para comprender los textos o producirlos
  • Los chicos no comprenden bien de dónde venimos ni hacia donde vamos
  • Los chicos no incorporan sus derechos y obligaciones, convirtiéndose en ciudadanos.
  Puede ser una visión muy sombría y parcial, y se vuelve injusta ante el esfuerzo de algunos docentes. Pero no dejo de sentirlo, recibiendo a algunos de esos chicos en la educación terciaria.
  La cultura se produce, así como se produce soja o se extrae molibdeno o litio. La cultura se acumula en el cuerpo social, avanza con el avance de los pueblos, es su sedimento invisible. Si la escuela no contribuye a dotar a cada niño de su porción de esa riqueza intangible, no habrá nunca posibilidad de inclusión real. Y siempre serán más frágiles los más frágiles.

A los más pobres vaya la mejor educación. Si en cambio la que llega es la peor, sólo podrán aprender a conformarse. O a sentirse incluidos, que se parece mucho a estar excluido.

Pueden invitar a Leonardo Di Caprio a sentarse un rato en la mesa de los millonarios, pero después volverá a la tercera clase a constituir el primer pelotón de los ahogados.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Estar lejos

Me separa del oceáno una serie de capas de metal, poliuretano, fibra de vidrio y madera decorativa. Después de eso hay nada más que aire hasta mi cama. Me sumerjo en el sueño y el casco salta por el agua como un delfín. Y también se sumerge y me sumerge, y me convierte en una criatura submarina. Igual puedo dormir, mientras el Pereza remonta las olas y se clava, remonta y se clava como un chiquito que apuñala gelatina con una cucharita.
  Estoy lejos de todos -pienso todavía despierto- y de todo. Hice este viaje con un destino, pero el destino verdadero era alejarme, tomar distancia de esa pila de gente que llamamos mundo. Ahora, tapado con las cobijas, mecido en un camarote, zurcando lo negro y lo frío, me siento hermano del astronauta, que anda navegando por el vacío. Él sentirá también que se ha reducido a nada. Sabe que despegó por sus logros y hasta podría ser que lo reciban como una especie de héroe. Pero ahora él y yo estamos como muertos. Nos alejamos de cosas tan comunes como una fila de banco, un aplauso o un semáforo. Un semáforo es un instrumento para ordenarnos en nuestra asqueroso amuchamiento, para no matarnos a topetazos de metal y vidrio cuando vamos por la calle escapando de los otros. O mientras escapamos de nosotros mismos, que es peor que escapar de otro. El astronauta y yo prescindimos de toda esa mierda. El astronauta y yo estamos solos. Él conversará con las estrellas, que son semáforos que están lejos. Yo no hablo con nadie. Yo odio hasta los delfines que veo cuando ajusto las velas o me siento al sol. Que me saltan al lado, que son mimos indeseables que me imitan y que, a pesar de su supuesta inteligencia, jamás podrán entender la naturaleza del viaje. Idiotas payasos.
 Se me desordenan ahora las ideas. Se me repiten las frases. Me estoy durmiendo a un metro de la superficie.

Lo que a mí me importa


Como soy realista, exijo lo imposible. Quiero que me hablen ahora de 2015. No me hace falta una escribanía, me bastaría una declaración de principios acerca del destino al que se apuntará en el tiempo que nos queda.
La política tiene ciclos que, como está implícito en el sinónimo de círculo, en algún momento se cierran.

Si a este hay que mantenerlo abierto, quisiera saber por qué.
Para responderme me mostrarán la década con sus aciertos, una larga lista de cosas buenas que muchos argentinos sensatos vamos a reconocer. Pero así como fuimos testigos de esos logros, también lo hemos sido de errores, marchas atrás y contradicciones. Si del libro contable sólo se muestran los números finales del balance, nos perdemos de considerar y adelgazar a futuro las nuevas columnas del Debe.
  Lo que yo quiero es que me digan para dónde quieren ir, de la mano de quién, con cuáles principios. Y que me lo digan ahora, cuando el futuro todavía no llegó.
Es quimérico esto que pido. Estamos todos cruzando los dedos para que los melones se acomoden a nuestro gusto en el carro político. Por ahí empiezo: no me gusta para nada lo poco del camino que se ve hacia adelante.
  Ha de salvarse el kirchnerismo, debería el kirchnerismo ganar las elecciones legislativas para no perder la gobernabilidad, esa que pone en duda y mirando a cámara el gordo forro? Se trata de sostener las conquistas hasta el 2015 o garantizar que ese año se enganche otro período del mismo signo? Son las dos, ya se, son las dos. Ahora otra pregunta que me venía guardando: ¿sostener para que comience el mandato de Scioli?
"Sí, es Scioli, se alineó, ya está, es Scioli, es el elegido" repiten todos por lo bajo con cara de tragarse el sapo mientras Morfeo señala al Neo motonauta.
Y hay que tragarse el batracio porque...?
 "Y, porque Scioli es la manera de continuar con el modelo. Aparte lo vamos a controlar desde la militancia. Por algo elegimos la figura de Cámpora!". Mira tú qué interesante. Algo así como la experiencia Mariotto.

El juego no se termina hasta que se termina. Quiero saber cuál es el premio. Retomo mis pelos y bananas cuando creo que nos van llevando por una vieja y exitosa lógica peronista de adaptación y mutación constantes en pos de la tanto benéfica como peligrosa ambición de poder. Lo digo después de haberle puesto un voto a Insaurralde, uno de estos monigotes lavaditos que van poblando el escenario. Que es tan blanco y radiante como el manco, como Bossio, como Echegaray y como Boudou, nuestro actual vicepresidente. Cuántos más son suficientes como para garantizar que no nos quiten el futbol, la AUH y evitar que nos reprivaticen las AFJP e YPF. Son ellos la garantía? Alguien me puede jurar que Massa nunca más, que no volverá como el hijo pródigo y se pondrá a barrer y decorar la abandonada casa paterna para ocupar, por ejemplo, el lugar de Scioli en la provincia mientras el gobernador da el salto histórico a Balcarce 50? Alguien puede poner las manos en el fuego acerca de una clausura definitiva del camino de la ortodoxia económica? Puede alguno asegurar que a Clarín jamás pasarán a gustarle estas nuevas cepas?
Siento que estamos en una especie peligrosa de limbo ideológico.
Pero no quiero escuchar respuestas desde la fe. Soy ateo, perdonen.




martes, 13 de agosto de 2013

Putos menos putos y negros más negros.

 Hay transgresión ahora o es de otra época? Murió el rock y nos queda nada más que el pop? Hay vanguardias artísticas, o les construyeron alrededor?

 En varios aspectos vivimos en una sociedad mejor a, por ejemplo, la que teníamos hace 30 años. La remanida pero cierta ampliación de derechos, nos tenía que conducir a constituirnos en una sociedad más feliz. Y esa mayor felicidad se corresponderá con una menor necesidad de ruptura con un orden menos represivo.
  Pienso en esto después de darme cuenta de que los putos son menos putos. Me explico rapidito: en la sociedad argentina, esta donde se ha consagrado el matrimonio igualitario, donde la libertad e igualdad de géneros es a todas luces una conquista que nos beneficia de manera colectiva, en esta sociedad de ahora nos resultaría impertinente el humor de un Olmedo o de un Gianola, que en los '80 y '90 remedaban a los gays con pañuelito de costado, quebrando la muñeca y exagerando su homosexualidad. Creo que si bien eran caricaturas (por definición deformantes y groseras), se correspondían con una cultura represiva que obligaba a los homosexuales a exagerar de algún modo su condición, mecanismo para transgredir un concepto impuesto de normalidad, para dar un cachetazo a la idea colectiva de lo moralmente aceptable, diciendo acá estamos, respirando tu mismo aire.
   Hoy, al menos en los centros urbanos, los homosexuales son lo que son, nada más y nada menos que personas. Hablan normal, visten normal, tienen sexo en la intimidad como cualquiera, pueden casarse y -todavía con la necesidad de algún disimulo- adoptar un pibe. Y hasta me resulta discriminatorio hablar de ellos en tercera persona. Porque sería imposible imaginar este mismo pensamiento aplicado a "descendientes de italianos" o "petisos". Pero la historia de cada grupo es diferente, y en este han habido represiones, censura, cárceles, tortura y muerte. Como los judíos, discapacitados y gitanos, han padecido los campos de concentración en todo el mundo. Cuántos se casaron con el sexo opuesto para esconder la verdad.
 Pero también noto que, mientras esto pasa, muchos negros tienen que amanerar su negritud. El uniforme de gorrita roja, camperota hasta las pantorrillas y modales "latinos" o choreados del hip hop, son la expresión transgresora para con la sociedad blanca que los ve como peligrosos cuando deambulan por sus calles. Como la tez suele coincidir con la posición socio-económica, sería bueno ver cómo ampliamos derechos para ese lado.
 No se qué les pasa a los indios, porque afortunadamente se quedan afuera, allende la zanja de Alsina.

lunes, 5 de agosto de 2013

Consejos para la cría y domesticación de motonautas

Columnista invitado: Dr. José Miguel Acosta. Médico veterinario.

 "A menudo recibo en mi consultorio la presencia física o virtual de personas que me preguntan (con cierto optimismo prevalente) sobre su evolución en la cría doméstica de motonautas. Expondré en este foro una síntesis de las consideraciones que doy o envío como respuesta a los aficionados.
  Como sabemos, el motonauta es un animal silvestre. Pese a haber sido desarrollado como raza con la clara intención que desempeñe tareas al servicio del hombre, su hábitat primigenio era el mar, por donde se desplazaba gozoso salticando entre las olas. Fue justamente el espíritu festivo y saludable del motonauta, demostrado en sus destrezas acuáticas (a las que no faltaron accidentes), lo que impulsó a los primeros criadores a intentar su domesticación. Hay que reconocer que no les faltó éxito en tal empresa.
   El espíritu dócil, manso y medido del motonauta, ha contribuido a que se extienda su adopción como animal de compañía, llegándose a comparárselo con el Golden, simil perro casi igual de tarambana.
Pero amigos, el motonauta nació para estar en libertad, su instinto seguirá allí, incólume, esperando la oportunidad de mostrar su verdadera naturaleza feral. Es mi advertencia más repetida. Puede ser bonachón y poco conflictivo, puede echar lengüetazos a diestra y siniestra, puede ser amado por todos, pero llegada la oportunidad de liberar sus pulsiones, lo hará, por decirlo rápido, sin manteca.
Y se de lo que hablo. Son modas. Pregunten a quienes se dedicaron a criar pumas y cuyos miembros fueron masticados por su amados y confiables felinos.
A no ser que quieran eso, que se los coman.
Bueno, es todo por hoy. Que sigan bien y recuerden castrar a sus mascotas. No lo hagan personalmente, mejor busquen un profesional (los animales tienden a reproducirse).

jueves, 1 de agosto de 2013

Requiescat in pace, Ley de Medios. Ojalá vuelvas como zombi.

Avant la lettre: cualquier consideración que se haga sobre cualquier tema de coyuntura, es pasible de ser interpretada como un velado pronunciamiento a favor o en contra de la totalidad de las acciones de gobierno. Un mal de época. Y no es un mal que se relacione con la ridícula campaña electoral que presenta un supuesto país dicotómico e irreconciliable que hay que re-unir entre Argen y Tina. Nos hemos habituado a polarizar el pensamiento, a empujarlo a uno u otro extremo. Si uno se inclina por cualquiera de ellos, pero encuentra falencias y quiere señalarlas, es acusado de ejercer una tibieza funcional con el enemigo. 
Más o menos lo que dije en otro post. 
Como mucho, puede que se coincida con todo o parte del planteo, pero se dirá que no es el momento más oportuno. Porque siempre estamos en La Madre de las Batallas.
 Alguno me acusa de "libre pensador". Parece que es un defecto. Parece que es la más cómoda de las posturas. Parece que es no jugarse. 
Yo opino otra cosa. Opino que los "no libres pensadores" tienen más oportunidades de conseguir un lugar en los medios, una pauta oficial y apoyo militante profuso. 
Las pelotas por el piso me tienen con la comodidad de ser un "no alineado".

Plus avant la lettre: Nos relajamos y dejamos seguir su curso a los acontecimientos. Si el Papa tiene un pasado negro, pero tirios y troyanos se sirven de su popularidad, hemos de sepultar lo que teníamos para decir sobre Jorge Bergoglio. Quemaremos en un hoguera el libro de Verbitsky, cualquier artículo donde Francisco pedía censura para León Ferrari y sus consideraciones acerca del matrimonio igualitario.

La Lettre: Lo mismo ocurre con la Ley de Medios. La fallecida Ley 26.522*. Se reclamó, se militó, se instaló, con esfuerzo se sancionó. Hemos repetido hasta el cansancio que no era el Grupo Clarín el objetivo, o que no era el único objetivo. Yo pensaba que eso era cierto. Buena parte de la Coalición por una Radiodifusión Democrática creía que eso era cierto. Porque habían demasiados puntos en cuestión: derogar una ley de la dictadura, democratizar el acceso a la palabra, incorporar nuevos actores a la comunicación, adecuarse a los cambios tecnológicos... 
La realidad muestra algo muy distinto. Para el gobierno era y es solamente Clarín. Y no está mal que trate de desarmar al oligopolio que parió en neoliberalismo corrupto de Menem. Está bien que se intente barajar, cortar y dar de nuevo ese mazo de cartas tan poco repartidas. Pero según lo que parecíamos sostener todos, era una cuestión necesaria pero no suficiente. Hay más grupos que concentran. En Mar del Plata estoy señalando a uno (apunte para donde apunte encontraré un medio de don Aldrey Iglesias). Dicen que presentó su plan de adecuación. Supongo que esperarán a que la Corte, el último recurso, se pronuncie por el carácter democrático del artículo que impone desinvertir. Será. Mientras tanto, el dueño de este grupo es el padrino y el mejor amigo de Scioli... Y así debe pasar en buena parte del país.

*Se nota que estaba muy enferma. O que los médicos se enfocaron en un órgano, y los remedios aplicados dañaron fatalmente a los otros.

Tengo sensación de batalla perdida.
Fibertel sigue en pie. La grilla sigue idéntica. Acaso llegue la Corte a último momento como el Chapulín Colorado. Ojalá. La orilla del 2015 está cada vez más cerca del Clarín que se ahogaba.

FIN DEL ESPACIO PUBLICITARIO.

viernes, 26 de julio de 2013

"Me cago en el Papa", dijo Lisa Simpson.

En un memorable capítulo de Los Simpsons, Lisa descubre, mientras elabora un informe sobre Jeremías Springfield - el fundador del pueblo -, que el sujeto venerado por la gente no era más que un pirata, un ladrón violento y mentiroso. Justo cuando iba a parar el desfile en su honor para revelar la verdad a todos, cae en una conclusión que la detiene. A último momento descubre que más allá de los datos históricos, hay en la figura del héroe un valor que se deposita en los ciudadanos, el que posiblemente los hace mejores, los impulsa a seguir un ejemplo, aun si ese ejemplo fue fraguado.
 Pienso en ese episodio mientras el Papa se encuentra en Rio, arengando a la feligresía joven a sacar la iglesia a la calle. Lo miro y no puedo dejar de ver al sujeto que combatió la libertad del artista León Ferrari, el que se opuso al matrimonio igualitario y el que quitó el amparo a un par de curas de su orden para dejarlos a merced de los desaparecedores de la dictadura.
  También veo en Francisco a la autoridad máxima de una iglesia represiva, con siglos de crímenes cometidos en nombre de la fe. Una iglesia cómplice del saqueo latinoamericano, una iglesia inquisidora, una iglesia opulenta que goza de los bienes terrenales mientra vende ilusiones celestiales. Una iglesia hermanada con el capitalismo.
 Pero algo en mi interior se contradice con lo que veo. Me emociono como un gil cuando un negrito se sube al papamovil y abraza al Papa con la carita empapada de lágrimas. Pierdo la razón y pierdo la memoria. Y me da bronca. Debería creer que si ahora el Vaticano gira hacia los pobres, lo hará para servirse de ellos y no para ponerse a su servicio. Debería recordar que la religión es un instrumento de dominación en vez de uno de rebeldía.
Tal vez se la fuerza de la liturgia la que nubla mi entendimiento. A fin de cuentas, es la iglesia católica la empresa más duradera de todas y la inventora del márketing supremo, la que eligió el mejor logo.
O tal vez, sólo tal vez, muy en el fondo quiero creer. No en dios o en el papa. Ni a palos.
Quiero creer en algunos buenos valores que podrían surgir del contacto entre humanos. Quiero creer que esos miles de jóvenes que militan por sus ideas pueden aprender algo si salen a la calle a encontrarse con los más humildes. Mucho más de lo que aprenderían metidos en una parroquia y escuhando qué demoníacos son los pibes que tienen sexo.
Quien dice que de ese movimiento no pueda salir (involuntariamente) algún Mugica, un Hesayne, un De Nevares, un Romero, un Angelelli.
Quién te dice.

El Papa, en verdad, me importa tres carajos. Me cago en el Papa.

"Mirá, Gordo", dijo Salamanca, "el problema es éste: los obreros son peronistas, pero el peronismo no es obrero". --
"¿Durante cuanto tiempo te pensaste esa frase, pibe" , replicó Cooke? - "Si el peronismo fuera obrero como los obreros son peronistas, la revolución la haríamos mañana mismo"."
Y si, claro", dijo Salamanca."Tenemos que conducir la clase obrera al encuentro con su propia ideología, compañero. Que no es el peronismo".
"Estás equivocado", dijo Cooke con una convicción casi tangible. "Eso es ponerse afuera de los obreros. Eso es hacer vanguardismo ideológico, Salamanca. Recordá lo que aconsejaba el barbeta Lenin: hay que partir del estado de conciencia de las masas. ¿Está claro, no? La identidad política de los obreros argentinos es el peronismo. No estar ahí, es estar afuera". Entonces Cooke dijo: "Me cago en Perón, Salamanca". Agarró de nuevo su vaso, lo golpeó contra la mesa dos o tres veces y dijo: "Más vino aquí". Miró fijamente a Salamanca y dijo: "No sé si he sido claro, compañero".
"Nosotros también, Gordo. Nosotros también nos cagamos en Perón" "Parece que estamos más de acuerdo de lo que creíamos"
"No, compañero. No estamos de acuerdo. Porque ustedes se cagan en Perón de una manera y yo y los peronistas como yo de otra. Porque, para ustedes, compañero, cagarse en Perón es quedarse afuera. Afuera de Perón y de la identidad política del proletariado. Mientras que para nosotros, cagarnos en Perón, es rechazar la obsecuencia y la adulonería de los burócratas del peronismo. Es reconocer el liderazgo de Perón, pero no someternos mansamente a su conducción estratégica. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es crearle hechos políticos a Perón, aun al margen de su voluntad o del que sea su propio proyecto. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es creer y saber que el peronismo es más que Perón. Que Perón es el líder de los trabajadores argentinos, pero que nosotros, los militantes de la izquierda peronista, tenemos que hacer del peronismo un movimiento revolucionario. De extrema izquierda. Y tenemos que hacerlo le guste o no le guste a Perón. Porque si lo hacemos, compañero, a Perón le va a gustar. Porque Perón es un estratega y un estratega trabaja con la realidad. ¿Entendés, Salamanca? Y nosotros le vamos a crear la realidad a Perón. Una realidad que, más allá de sus propias convicciones que son muy difíciles de conocer, Perón va a tener que aceptar. Porque Perón, Salamanca, ya no se pertenece. Quiero decir: lo que no le pertenece es el sentido político último que tiene nuestra historia. Porque Perón, Salamanca, va a tener que aceptar lo que realmente es, lo que el pueblo hizo de él: el líder de la revolución nacional y social en la Argentina. Ésa es, entonces, compañero, en suma, mi manera de cagarme en Perón".
Extraído de "Nunca he visto otro hombre más vivo que éste", José Pablo Feinmann, Fragmento de "La astucia de la razón", editorial Norma.

Jorge Köstinger - Mar del Plata - 26/7/2013

martes, 23 de julio de 2013


Confieso que he entrevistado.

Entrevisté por una hora y media a Eduardo Galeano. Empezó por decir que envidiaba mi pelo.
Yo derribé al primer ministro italiano. Me acerqué al estrado para hacerle unas preguntas a Massimo D'alema y caímos juntos sobre la bandera de su país..
Una vez cubrí una noticia policial que me impactó mucho. Un viejito tuvo acostada a su mujer muerta durante tres meses; le llevaba el desayuno todas las mañanas, también la peinaba. Vivía/n en la calle Ortiz de Zárate.
En otra ocasión, mi jefe me mandó a hacer una nota a una mujer que le festejaba el cumpleaños a un árbol. La señora le hizo una torta. Al árbol, no a mi jefe.
Perseguí a Maradona por todo Mar del Plata, en un caluroso día de verano. Esperé -me dijo que lo espere- a que se coma unos mariscos. Cuando quise acordar, salió rajando. Pude interceptarlo en el aeropuerto y me respondió muy simpático.
Pelé también fue amable.
Allá por el 2006 hice el cálculo de cuánta gente había entrevistado: unas 10 mil.
Un día voy a escribir la historia de mi vida.
Ah, para eso era el blog.


jueves, 18 de julio de 2013

Mia-radas

Parado un niño en el norte


  • Uno lo verá como adorno humano del paisaje
  • uno verá una foto pal facebook para mostrar dónde estuvo
  • uno verá una foto pal facebook para mostrar que es sensible
  • Otro verá el atraso y el subdesarrollo
  • otro una pyme de niños en alquiler para que se capte su imagen
  • un antropólogo, una etnia
  • uno verá del niño sus manos curtidas
  • un dentista verá sus dientes
  • otra coyita verá un amor
  • un docente se preguntará si está escolarizado
  • uno concluirá en la extensión y diversidad de la patria
  • uno no lo verá 
  • otro lo reconocerá como persona y preguntará su nombre.
   Con este ejemplo me pregunto de dónde sacamos tanta soberbia al discutir sobre eso que llamamos realidad. 
Cómo estar seguros de estar viendo el mismo azul cuando decimos azul. 
Hay tantas realidades como observadores. Pero siempre partimos del supuesto de ver lo mismo.

miércoles, 17 de julio de 2013

Ante la duda, dispare.

Los dogmatismos fueron hechos a la medida de perezosos y cobardes.
El dogma te exime de repensar lo que ves y escuchás. Es un paquete, un kit completo con todo lo que hay que opinar. El requisito es no sacarle ningún elemento a ese todo, porque de esa forma se desarmaría.

Si sos católico, por ejemplo, sos católico. Nada de andar repensando la virginidad de la virgen. Y si hubiera algún elemento medio flojo, puede recurrirse al genio Tomás de Aquino, que quemó sus pestañas haciendo que Aristóteles entrase en la sagrada Biblia.

Si estás en un dogma mirá la mano que dirige la batuta y seguí su movimiento.

No opines por vos mismo, esperá a ver qué dice el líder. O tratá de captar para dónde va la mayoría de tu grey y opiná eso mismo, acaso con "tus" palabras.

Si algo no ha sido pensado todavía por los administradores del dogma, no lo mires (hacer o no contacto visual con el objeto impensado dirime la pertenencia a la manada, que es como decir la vida o la muerte).

La cabeza debe permanecer en calma, aceptando siempre que lo que se dice o se hace es lo mejor para el colectivo. Pero la garganta no, hay que gritar 24 x 24 horas las verdades que van llegando.
Por ejemplo:
Si sos oficialista, esperá a ver qué dice Cristina.
Si sos opositor, esperá a ver qué denuncia Lanata.

Muy importante: solo hay amigos y enemigos.

Afirmar la existencia de cualquier gris, trate de lo que se trate, es una típica actitud enemiga, la más peligrosa.

Chevron







Si te gusta el durazno, bancate la pelusa.

Percibo que nos recorre cierto espíritu antiimperialista respecto del contrato de YPF con Chevron, y lo curioso es que el flujo va desde la izquierda clasista hasta el diario La Nación.

Algunos definen a esta etapa como "neo desarrollista"; los hay que prefieren señalar el "extractivismo", una reprimarización de nuestras economías latinoamericanas de la mano de la oportunidad que presentan los precios de los commodities.
Como sea, este modelo está ante una paradoja. Tal vez quisiera reindustrializar nuestra economía por medio de la sustitución de importaciones y el fomento al agregado de valor, más el condimento de alguna redistribución de la riqueza. Pero el contexto mundial vuelve a dividir el trabajo de las naciones y se hace difícil escapar a la tentación de producir lo que se vende. Entonces plantamos soja corriendo a quienes ocupan el suelo ancestralmente y monocultivando la Argentina. Pulverizamos la cordillera para la extracción de oro con cianuro, en una movida que nos deja unas miguitas diminutas para repartir entre la nación y las provincias auríferas. La pregunta para hacer es cuáles son las alternativas.
El gobierno viene reaccionando tardíamente y mal a la desinversión del sector privado. Se nota en los trenes y se notó en YPF. Pero, más allá de la valoración, el resultado ahí está. En el campo energético, mantener la producción y el consumo particular nos demanda unos quince mil millones de dólares en importación de combustible faltante. Ideas? La de estatizar ya se cumplió, ya la tenemos. O se toma deuda para invertir y buscar petróleo, o se sale a buscar capitales privados. Ahí entra lo del durazno. Adoptamos el sistema capitalista, vivimos en él. Y ese sistema no tiene mucho espacio para las medias tintas. Máxime cuando en el mundo se está acabando el petróleo.
El shale oil es tan porquería como la obtención de oro disolviendo piedras en cianuro. Hay explosiones que pueden provocar sismos, uso terrible de agua en el proceso. Chevron es tan basura como todas las petroleras del planeta. Se caga en la naturaleza, la destruye en pos de un consumo sobre el que nadie parece hacer reparos. Le damos un boleo? Lo metemos en el mismo avión que a los jerarcas de la Barrick? En ese caso, cuál es el plan de contingencia? Seguimos importando fuel oil para que anden las usinas? Qué le damos a San Juan, La Rioja, Catamarca? Discursos?
Estoy repodrido de los facilismos. Así como me tiene cansado el discurso de gobierno, aburrido 678, seco las alianzas con gente de mierda que les asegura la gobernabilidad, hastiado el vacío retórico de los lanatitas, también me tiene las pelotas al plato el infantilismo pseudo libertario al que no se le cae una idea consistente para resolver los problemas que tiene el país. Se denuncia con aires de alma pura pero se esconde o no se tiene soluciones alternativas.
No se si me estoy volviendo pragmático (y por ende de derecha) o simplemente crecí.

jueves, 11 de julio de 2013

Duendes?

Algo va a suceder
de un momento a otro algo va a suceder.
F5
Puede llegar una revelación, una muerte, una foto, algo gracioso
La reflexión de alguien que sintonice con lo que debería estar pensando.
F5
Abro, recorro, miro
Todo me parece lo mismo
F5
Nada, un montón de nada organizada.
Daría lo mismo que mire por la ventana la calle desierta. Tal vez allí pase algo realmente.
Pero no pasa, es tarde y sólo se ven algunos gatos yendo a su casa por los techos.
Mientras tanto lo que sí pasó no tiene explicación.

*********************************************
Alguien del edificio me pagó la boleta de la luz. La encontré anoche. Me la pasaron por debajo de la puerta con el tique de pago abrochado.
Esta mañana dejé un cartelito que dice: "Quién me pagó EDEA?, gracias, dejame tu depto."
Escrito medio para el orto, con el sueño de la mañana.
Recién entré y una mano lo sacó de  donde lo puse (embutido detrás de la llave de la luz del pasillo) y lo fijó con una tachuela dorada a la cartelera del edificio, compartiendo espacio con un curso de flores de tela.
Pero nadie respondió.
Cuando era chico amaba un dibujo animado. Era un unitario, es decir que no era ni Porky ni Bugs Bunny, no era una serie. Solo un episodio bajo el cartel Merrie Melodies. Se trataba de unos viejitos zapateros que se iban a dormir con mucho trabajo acumulado. Los ancianitos, muy pobres, se acostaban con sus piyamas y afuera caía la nieve. Entonces, por una ventana entraban unos duendes que antes parecían pajaritos, muchos duendes diminutos que se ponían a reparar calzado. Unos acordonaban una bota. Otros hacían media suela en un aparatoso dispositivo donde unos sostenían los clavos y otros martillaban errando siempre el tiro. Lustraban, cosían, acordonaban. A la mañana siguiente los viejitos encontraban los zapatos y las botas listos. Y saltaban de alegría.
Acá lo encontré en you tube.
Se parece bastante. Lo he visto varias veces.
Fueron los duendecitos los de la boleta de la luz? Qusiera creer que sí.

martes, 9 de julio de 2013

García Lorca. Un fragmento.

Federico García Lorca 
Cuerpo presente, de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías

" La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas. 

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre. 

jueves, 4 de julio de 2013

Kiosco

Pasé por el kiosco que el otro día no me vendió porque no tenían cambio de cien.
Pensé en entrar y decirle por qué no pienso entrar más. Pero no tendría sentido.
No tiene sentido decir porqué elegimos algo ni porqué lo rechazamos. Lo que elegimos es rechazado por otros y lo que rechazamos es elegido por otros.
Lo elegidos se creen buenos en general. Los rechazados suelen no saber que lo son, en tanto haya quien los elija.
El panadero que le gritó a la chica, no me echa de menos.
El verdulero que me dio mandarinas podridas, tal vez ya lo sabía.
Tinelli, Susana o Mirtha no saben de mi asco.
Yo no se por qué usted me lee.
Ni cuántos no lo hacen.
Gracias, en todo caso.

jueves, 20 de junio de 2013

Qué es democratizar el Poder Judicial? Una visión desordenada de la historia.

La democratización de la justicia como idea es algo por lo que debemos luchar.
La "democratización de la justicia" como slogan es un sofisma grande como una casa.

Están presentando al Poder Judicial como impermeable tanto a los partidos políticos como al voto mayoritario que concitan. Es un bolazo. Lo que ocurre es que la Corte dio por tierra con una iniciativa concreta que emanó de la mayoría vigente representada en el Ejectivo y el Legislativo, llevada adelante de una forma tan intempestiva que activó sus reflejos corporativos y de defensa a su grupo de pertenencia, la "famiglia judicial". Más o menos como hace el oficialismo con sujetos como Gildo Insfran y Carlos Menem. O lo haría Solanas con Prat Gay.
El oficialismo razona en dos sentidos: creen ser mejor moralmente que el resto del espectro político (y en buena medida lo comparto) y supone que esa superioridad puede constituir mayoría por siempre jamás.
No estoy tan seguro. Por eso me preocupan las reglas del juego que se establecen.

viernes, 14 de junio de 2013

Trabajo

Empezaría el invierno, creo. Terminé de transportar a la familia, entré el auto, fui a cambiar zapatos por pantuflas y salí de nuevo con una bolsita en la mano. Me puse a juntar pedacitos de telgopor que se habían desparramado por el pasto. Acumulaba en la mano los copitos de goma y los metía de a puñados en la bolsa. Algún auto pasaba de vez en cuando. 
En un momento (no se cuánto tiempo estuve en eso) me erguí y me quedé mirando la nada. 
Todos estaban ocupados en algo, todos hacían algo en esa mañana. Yo no, era un desocupado.
El trabajo no es eso que hacés para ganarte la vida; el trabajo define tu vida. 
En el sistema, sos a lo que te dedicás. Y si no tenés trabajo, no es dinero lo que te falta sino la razón de ser.
Quería recordarlo, en momentos en que millones deben sentir lo mismo.

lunes, 10 de junio de 2013

El Consenso de los Commodities (Por Maristella Svampa El Diplo)


En la última década, un nuevo consenso se ha extendido entre los gobiernos de la región. La valorización financiera ha dado paso a economías basadas en la exportación de bienes primarios a gran escala. Para la autora de este artículo, este proceso acentúa la reprimarización de la economía y la desposesión social, y amenaza a las democracias.