lunes 7 de marzo de 2011


me pasé años buscando el sueño mientras reproducía en carne propia las peripecias de Robinson Crusoe. Los restos del barco, los recursos de la isla, la elaboración de herramientas, el conteo del tiempo. Nada de Viernes, soledad.
Por un tiempo aggiorné con el Náufrago Tom Hanks. Nada de Wilson, soledad.
Lo del naufragio, sacar el quini y escenas porno, ocupan preferencialmente esos espacios entre la disposición para dormir y el sueño.
Me ha pasado pensar demasiado fuerte y quedar en vela. O que tengan que convivir conciente, preconciente e inconciente haciendo pogo toda la noche.

Será que involuciono? Últimamente me pienso como un mono con un coco que no puedo romper. Hay algo de asuntos intrincados dentro de esa bola dura y peluda. Creo saber que las respuestas son mas instintivas, primarias.
No deja de ser arduo romper el coco.