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Choque esos cinco

Me han comentado que en España, sitio otrora próspero y ahora con padeceres argentinezcos (eso por dejar entrar a tantos de los nuestros, somos como la gripe porcina), no tienen tanta costumbre de manifestar físicamente que se está ante otro ser humano. Como que un hola alcanza.
Acá en cambio prodigamos besos confianzudos a diestra y siniestra, aún a gente que vemos por primera y única vez en nuestra vidas.
Un paso antes de tanta baba se hallan nuestros apretones de manos. Hay esttrechadas que parecen de filet de merluza, las hay bien o mal colocadas, las hay intensas y algunas son interminables, produciendo una incomodidad pasajera.
De lo que estoy harto es de esa subespecie de apretadores de manos que hacen de ese gesto una suerte de comprobación de su propia virilidad. Te la estrujan como quien retuerce una valerina y sentís cómo te cruje hasta el último hueso sin que puedas decir ni ay a riesgo de perder el puesto de macho alfa que se encuentra en disputa.
A esos hijos de mil disputas dedico este post. Me ha quedado una tendinitis que me va y viene según doy o no doy la diestra.
Así que en adelante daré la zurda o el brazo como los mecánicos. O nada, una reverencia japonesa. O una patada en los huevos.

Comentarios

Oscar ha dicho que…
Le ofrezco una alternativa menos riesgosa: acomodar la mano propia como si se propusiera una pulseada. Esto deriva en un saludo con un cierto aire a Imperio Romano, muy decontracteé, que evita fisuras varias y da un aire mundano.
Anónimo ha dicho que…
¡EH! Oiga. En la terraza del edificio de al lado le dejé un mensje. Leameló.
¿Lo de la mano? A si, disculpe que no lo estreche, pero recién hice pis.
Abi. ha dicho que…
Es cierto, yo viajé a yankilandia hace un tiempo, tengo una tía viviendo allá. La cosa es que yo saludaba a todo el mundo con un argentino cálido y baboso beso en el cachete, y la gente se echaba medio para atrás con cara de confusión. Después me explicaron que los yankis se dan la mano si son muy amigos, y si no, apenas un "HI" y un esbozo de agite de muñeca en el aire.

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