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viernes, 4 de julio de 2008

Mediodías con amor


Pido a todos que organicemos una campaña para jubilar a Mirtha Legrand. Que sí, que sea su último almuerzo, de preferencia éste, el de hoy.

Resulta que a un número indeterminado de fósiles vivientes le venimos perdonando la vida con extremada paciencia. Personajes farandulescos del espectáculo y la política, han sacado demasiado barata la vuelta de la democracia y el fin del menemato. Grondona, Neustadt, Susana, Mirtha, Moria, el Ruso, deberían agradecer de rodillas que seamos un pueblo dentro de todo pacífico y no les hayamos cobrado sus colaboraciones con dictaduras políticas o económicas. Tiendo a pensar que esa magnanimidad no es tal, que nuestro pueblo perdona porque en su momento vitoreaba los mismos nombres y las mismas ideas. Cuando los pueblos descubren que anduvieron metidos en cosas horrendas o perdonan para perdonarse o descargan su ira contra los chivos expiatorios que los representaron. En algunos casos, basta que el opresor caiga, para que los oprimidos descargen su furia con los colaboracionistas. Pienso por caso en las mujeres peladas por las muchedumbres europeas por haber cogido con los nazis invasores.

Mirtha no sólo parece salir indemne de esas imágenes en blanco y negro que la muestran en la mesa junto a Su Giménez y Claudio Lebrino hablando de la "campaña antiargentina" que el mundial 78 vino a desbaratar, sino que, décadas después, puede entregar el Martín Fierro a los programas de Telefé por la memoria, sin que se le caiga una rosa rococó. Me dió impresión escucharla locutar los dos términos que tanto nos costó instalar: dictadura militar. "Por los niños apropiados por la dictadura militar", leyó la señora y ni por un momento alguien le gritó desde el fondo del salón ni de los tiempos algo como "vos bien que la pasabas en la dictadura militar vieja chota".

No, ella usa la entrega de los premios como pasarela y no se detiene en su verborragia ni cuando homenajean a Guinsburg. Callate de una vez! Llamate a silencio momia!

Encima, el periodismo está tan pero tan devaluado, que hasta la mencionan como la mejor entrevistadora.

TOMATELÁS.

5 comentarios:

Roberto Sánchez dijo...

que vieja podrida!!! encima en el verano sale a hacer denmagogia saludando a la gente , pero se saca los anillos!!! y la siguen aplaudiendo, por favor!!!!

salud y buenos alimentos

ADN dijo...

jaja. perdón que me ría. Tenés toda la razón, pero me causó gracia tu calentura.
Pero a la gente "decente" le encantá que una "señora" esté en la televisión y que sea tan "distinguida", tan "Ubicada". juaaa.
La otra vez gernardo Romano le dijo: Usted es una señora aristocratizante, no mire todo desde su lugar. Y a la vieja casi se le voló la peluca.

La ciudadana dijo...

No merece, siquiera, ser embalsamada!!!

Oscar dijo...

Seguramente Mirtha sigue convencida de que Galileo era un nabo, al no haberse dado cuenta de que el verdadero centro del Universo era ella. Para mi será un misterio cómo hace para suponer que a una reunión de 700 personas le puede interesar saber que su nieta le dio de comer al nene antes de venir. En fin...

Anónimo dijo...

Flaco
Vos tomaste en cuenta que nuestras "Divas" son viejas madamas, gordas y arrugadas y que nuestro simbolo sexual femenino es un travesti?
Somos como el programa de Tinelli, sabemos que es todo mentira, que los finales están digitados y que el unico que gana es el que maneja todo. Pero seguimos cada cosa que pasa como si pudieramos, o quisieramos, cambiar el final.
Alguna vez vamos a despertarnos y Moria va a ser un monstruo horrible, la Su una veterana de mil batallas, con las raices negras y la panza fofa, la Barbieri va a ser como es ahora y Mirta se verá como es, una vieja podrida y muy, pero muy jodida. Espero que sea pronto, porque si seguimos de espaldas, va a venir Florencia y ahí si que te quiero ver
Osvaldo