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martes, 11 de marzo de 2008

1) Lari Zen

Anochecía. Bordeaba el colectivo la costa cuando Lara (4) despacito me dijo :
- Por qué siguen llegando las olas, si ya no queda nadie en la playa?

11 comentarios:

maria dijo...

Buena pregunta.
¿porque no son capitalistas?

Anónimo dijo...

DIOSAAAAAAAA!!!!!!!!!!

Roberto Sánchez dijo...

Cada vez tengo menos dudas: Quiero volver a ser chico!!!
La olas son más fieles que los turistas porteños quizás

salud y buenos alimentos

TV de LCD dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
JORGE KÖSTINGER dijo...

María: en una de esas. O sí, y no existiendo demanda desaparece la oferta.
anónimo: estamos de acuerdo
Roberto: comparto, me encanta esa visión absolutamente desprejuiciada que tienen.
Gringo: tomatelás, andá a mirar tele. Cualquier cosa me hablás en castellano.

MOVICELL dijo...

hoa soy periodista marplatese hoy radicado fuerra de mi ciudad.Quisisra saber que es de la vida de Adolfo Kostinger.
marcelo meier
sturma8@hotmail.com
prensa

say no more dijo...

Sabiduría pre-meditada.
A los cuatro se la tiene muy clara. Lástima que despues nos complicamos.
Saludos
More

say no more dijo...

Ah, perdón: ese comentario en inglés es un spam o un virus. Conviene suprimirlos para que nadie pinche.

JORGE KÖSTINGER dijo...

Gracias say

Oscar dijo...

Con un poco más de cuatro años, Geno Díaz - excelente humorista fallecido - contaba que una tarde estaba con otros argentinos en la Plaza Mayor de Madrid planificando la salida a Toledo al día siguiente. Es sabido que los madrileños no son muy afectos a madrugar. En un momento, él les dice a los otros "OK, entonces nos juntamos a las seis para salir 6 y cuarto" y un hombre mayor que estaba en la mesa contigua gira la silla y les dice:
"Oiga... ustedes quieren salir en auto hacia Toledo a las seis de la mañana??"
Le contestaron que sí, porque querían estar temprano allá.
"Que no, hombre!! Que no se puede!! A esa hora no están las calles puestas y todo está lleno de lobos...!!"

Fue lo primero que recordé al leer esto. Así como la vieja discusión sobre si un árbol que cae en medio de un bosque donde no hay nadie para escucharlo, realmente hace ruido.
En cualquier caso, aún sin nadie en la playa, estaban ustedes en el colectivo y la gente en los balcones... y es sabido que el espectáculo sigue mientras quede un espectador.
Abrazo...

Analía dijo...

Está buena la idea del mar sólo al servicio del playero. Me encantó. La naturaleza a sus pies.
Lara, una genia.
A sus plantas rendido un león.