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domingo, 26 de agosto de 2007


Hay veces y veces.

Hay veces que pareciera que la puerta del tren de la vida nos mordió la campera y nos arrastra de estación en estación. Hay otras veces en que sentimos que sujetamos a la vida por las crines, y la sometemos a nuestro antojo. Y veces en que, como Tom Hanks en la película Náufrago, no te queda otra que soltar los remos, verlos alejarse flotando, y entregarse a los designios del mar.

2 comentarios:

Roberto Sánchez dijo...

excelente don jorge!! y veo que también cambió el diseño, que inquieto es usted eh!!

salud y buenos alimentos

Ladeuix dijo...

Jorge: Muy bueno. Igualmente en cuanto a la imagén de Naufrago, no me parece del todo acertada. Abandonarse al destino que depare el Mar, es en gran medida también tomar la vida por las crines. El sólo hecho de la decisión,lo ubica a uno en un lugar que paradojicamente lo aleja de la realidad del "arrastre". Finalmente es uno el que decide someterse a la voluntad de las mareas, y tomar esa opción ya lo pone al personaje por encima de ellas.
Nada más, en realidad se me disparó un poco la imaginación.
Saludos.
Juan