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sábado, 14 de julio de 2007

Ojito ojete




Este ojo es como los de la cara, sólo que increíblemente desproporcionado. Claro, por qué debería mantener la proporción si a la cara no pertenece. Mejor digamos que es un ojo gigantesco.
Enorme, pero un ojo. Pestañea cuando se seca, con un ruido perturbador parecido a una gran olla de guiso revuelto para recalentarlo, o a los labios de una mujer, cuando se separan anhelantes.
Las pestañas levantan viento al agitarse y el iris -almendrado- es del tamaño de un plato playo. Particularmente impresionante la pupila: los cambios producidos en ella por la luz oscuridad, son notorios e infunden miedo. Como la pupila es un agujero, que se clave en uno da sensación vértigo, como que va a chuparte hacia quien sabe qué conducto.
Ese ojo me mira,
me escruta, me sopesa,
me anticipa, me juzga,
me acompaña, me apuñala,
me desnuda, me acribilla,
me traspasa, me contiene,
me dibuja, me pinta, me borra,
me persigue me muestra me promueve
menoscaba humilla soslaya
pierde
fusila
lame
huele
ironiza
ayuda
alienta
sofoca quema.
No es mas que un ojo, pero contra él se restrega mi imágen y semejanza
Es el ojo superyoico o no hay muestra de ello
el de Buñuel o un buñuelo
una puerta, ventana o nada
qué mierda es el ojo
que mi mano no para de trazar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA. TE DEJE UN COMENTARIO EN IUJUU
SERGIO