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sábado, 12 de mayo de 2007

La Legión Extranjera




Pues la cosa es que ha terminado otra semana. Ayer tuve ocasión de presenciar la charla que el sociólogo Artemio López ofreció en Fray Mocho, en el marco del ciclo Café+Cultura+Nación. Ay mamá. Después de un acertado introito acerca de la desaparición sistemática de las capas medias de la dictadura para acá, el encuestador (a éste termino sinonímico se ha reducido la profesión de sociólogo, y a él le cabe justito, aunque ni con las encuestas la pega) divagó sobre la falta de participación política de los jóvenes de la actualidad. Lo curioso es que él mismo, supuestamente avezado en las lides de explicar a las masas cómo funcionan las masas, hacía un encogimiento de hombros a la hora de fundamentar su aseveración.
Me permito algunas reflexiones al respecto. La primera es que me tiene seco ese discurso "ah, yo a ésta edad le cebaba mates a Dante Gullo", chasqueando la lengua por la supuesta falta de idealismo de parte de los jóvenes. Pero fuera de ese malestar intestinal que me generan todos estos setentistas canosos y promovidos a algo por el kirchnerato (y aclaro que lo que me fastidia es el márketing setentista y por supuesto no la defensa de los derechos humanos, vereda de la que siempre me sentí parte), hay muchas razones que dan cuenta de por qué parece que a los jóvenes no les importa.
La primera es que los jóvenes no importan, y de allí su menefregismo aparente. Luego, que a muchos jóvenes sí les importa, pero están corriendo por fuera de las estructuras tradicionales (lo que los hace invisibles a los ojos del actual stablishment progresista y esponja).
Finalmente, vivimos una época donde se ha cerrado el debate. Y hago punto después de "debate" porque creo que el concepto es absoluto, corriendo para el político, ideológico, cultural. Los medios de comunicación (que según Artemio están enojados porque el presidente no les da bola y además no tienen por qué decirle al presi qué tiene que hacer y me cago en la democracia) se han convertido en una deshonra para la profesión periodística: periódicos que no dicen, radios que no profundizan, cámaras que no enfocan. Carentes de noticias y por tanto de problemas (y la concatenación de éstos en ideas abstractas pero que atacarían al fondo de la cuestión) la no participación no sería mas que el fruto de la anomia en que subsumen a la sociedad desde las estructuras económicas, gubernamentales y mediáticas actuando en tandem. Por qué deberíamos participar si "todo está bien", si el nuevo líder se encarga, etc.
Allí mismo, en la librería pero mas temprano, me encontré con Marcelo, que me está haciendo la regamba para la exposición del 9 de junio. Y hemos charlado un poco sobre este particular. Me da para seguirlo mucho más, pero esperaría a que alguno aporte equis cosa. Pero me autocito en lo que le dije: creo que mas importante que tratar de cambiar a los demás, los que siempre estamos esperando que las contradicciones los empujen a nuestro barrio ideológico de renegados, deberíamos juntarnos un poco y hacer una fiesta. Algo así como lo que hacen las colectividades extranjeras.
Buenas Noches
Jorge

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi estimado, admirado y nunca bien ponderado pajarete
Para que don Artemio se ilumine un tanto sobre la temática de la juventud, divino tesoro, aunque me temo que jamas lo será suficientemente, le recomiendo la lectura de PATAS ARRIBA de un tal GALEANO, no se si te sonará
Nosotros, los setentistas canosos, tendríamos que hacer examen de conciencia, autocrítica y todos los etceteras que existan, tal vez, algún dia lleguemos a comprender que el mundo no se terminó con nuestra juventud, sigue avanzando y sigue cambiando, gracias a Dios o a quien sea
Un gran abrazo
Osvaldo Pampín

Anónimo dijo...

Me olvidaba
¿Viste la entrevista a Firmenich?
¿O el monologo de Firmenich?